La Jornada sobre Comercio y Ciudad organizada por Bilbao Dendak y Bilbao Metrópoli 30 el pasado martes en Alhóndiga Bilbao giró en torno a los comercios en los espacios urbanos y trató temas como la planificación urbana, la imagen y marca de ciudad, y la economía y empleo en el sector. El economista Agustín Rovira, fue uno de los ponentes, quien nos concedió unos minutos para desgranarnos algunas de sus teorías.
¿Qué es un centro urbano?
El centro urbano es un espacio diferenciado, complejo y muy sensible, que proyecta la imagen y la personalidad de cada ciudad a través de una identidad propia y que lo usan todos los ciudadanos. El centro urbano es, en gran medida, un destino de compras y de ocio, además de un lugar de vida. Las funciones y servicios de un centro urbano están condicionados siempre por la morfología que la historia le ha conferido. Una ciudad solo puede aceptar su centro tal como es y tratar de reinventar sus funciones a partir de sus características únicas e irrepetibles, que son una ventaja competitiva. El centro urbano es también un lugar de convivencia y libertad, donde el comercio, la cultura, el ocio, el turismo conviven y se expresan con mayor intensidad que en el resto de la ciudad. Y por último, el centro urbano es un espacio emocional que es percibido por los ciudadanos según sus experiencias en ese lugar y la imagen que se proyecta sobre toda la ciudad.
¿Puede existir una ciudad ideal sin centro urbano?
Aunque en la historia de la arquitectura y del urbanismo se ha especulado con la idea de “la ciudad ideal” y el movimiento moderno planteó ciudades sin centro urbano como la ciudad utópica de Wright o la ciudad radiante de Le Corbusier, el centro urbano sigue siendo en las ciudades europeas un lugar tan simbólico como vibrante social y económicamente. La sostenibilidad de las ciudades pasa por los tejidos urbanos y sociales muy compactos, mezclados y conectados. En este sentido el centro urbano es el corazón de la ciudad que debe articularse con el resto de la ciudad. Incluso en los nuevos crecimientos urbanos hacia las periferias, sus habitantes identifican algún lugar como centro, y tienden a organizar sus intercambios hacia ese lugar, a veces de nueva creación.
¿En qué espacios considera que hay que actuar en los centros urbanos?
Hay que actuar de forma integral. El centro urbano es un espacio que necesita que las intervenciones no estén desconectadas unas de otra, porque sus equilibrios son muy sensibles. Por ejemplo, hay que gestionar activamente la localización estratégica de los negocios que actúan de locomotoras por su capacidad de atraer compradores y generar flujos. Hay que hacer operaciones de microurbanismo comercial que conecten zonas y recorridos dando calidad y comodidad a la circulación peatonal. Hay que generar nuevos atractivos, por ejemplo, con la oferta gastronómica o cultural, que se integren con la oferta comercial y la potencien. Hay que corregir el peligro de la gentrificación de algunas zonas urbanas en los centros, etc. Pero nada de esto puede hacerse sin una visión integradora e integral del centro urbano.
Investigando sus intervenciones, hemos encontrado la descripción de ‘centro urbano como espacio relacional’.¿Nos puede ampliar esta idea?
Los espacios relaciones son lo contrario a los espacios duros e inhóspitos en los que importa más la forma que la funcionalidad o los usos. Un espacio relacional es un espacio muy humano, pensado y diseñado para las personas, muy accesible, cómodo, que invita a recorrerlo y a permanecer en él, divertido y ameno, emocionante y emotivo, dónde las personas pueden interactuar, conocerse, aprender, pasear, contemplar, descansar, etc. No se trata de diseñar espacios pretendidamente originales o impactantes, sino sobre todo que resulten útiles para las personas, realizados a escala humana, polifuncionales. Los espacios relacionales son lugares pensados y hechos tanto con inteligencia como con corazón. Ir de compras a un entorno relacional facilita que la gente contacte y se relacione socialmente.
Mejora del diseño urbano a través de actuaciones de microurbanismo… ¿qué nos puede decir este comercial aspecto?
El espacio público, las plazas y las calles, los contenedores de vida social, económica y cultural forman parte del soporte físico de la vida de la ciudad. El urbanismo comercial es la herramienta que permite realizar actuaciones en los espacios urbanos más activos económicamente en las ciudades para mejorar el entorno de los negocios y la movilidad y comodidad de los usuarios. Accesibilidad y diseño urbano son los principales instrumentos del urbanismo comercial y el “microurbanismo comercial” es la estrategia de acupuntura, para la regeneración urbana en zonas de elevada concentración de negocios y flujos de personas. Se trata de actuaciones micro, de pequeña escala, pero de elevada calidad e impacto en diversos campos como: señalética, iluminación, vegetación, tratamiento de los espacios peatonales, ambientación o embellecimiento, aceras y calzadas, mobiliario urbano, paisaje urbano, fachadas, movilidad y aparcamientos, reducción de la contaminación ambiental o acústica, etc.
Partiendo de que la mejora de la accesibilidad es una condición necesaria para la regeneración económica y social de los centros urbanos, ¿usted qué medidas propone?
A principios de este siglo, Jeremy Rifkin popularizó la idea de que entrábamos en “la era del acceso” y los individuos y las personas estén donde estén, quieren y necesitan estar conectados. Hoy la tecnología permite esto. Hasta ese momento la accesibilidad se entendía en términos de la facilidad de movilidad física de las personas y las mercancías, y por tanto las acciones se centraban en facilitar el transporte de las mismas, tanto en transporte público como privado. La morfología de los centros urbanos, y especialmente los de carácter histórico, que no fueron concebidos generalmente para un uso intensivo del vehículo privado, exigían actuar en estas zonas facilitando los recorridos peatonales y facilitando el aparcamiento privado en puntos estratégicos disuasorios, bien conectados con los espacios peatonales centrales. Y por supuesto, intensificando el transporte público en bus, metro, tranvía, etc. Y por último hay que pensar en los aspectos relativos a la movilidad de las mercancías facilitando la carga y descarga.
¿Podría hacer una breve descripción de la situación comercial en Bilbao? Actual y propuesta de futuro.
La transformación urbana y económica de Bilbao ha sido espectacular. Es una referencia para los que analizamos las experiencias de revitalización urbana. De ser una ciudad industrial y gris ha evolucionado a una ciudad atractiva para el turismo, para la cultura y también para las compras. Tiene una oferta comercial y de ocio diversa, competitiva, especializada y bien posicionada. Hoy Bilbao es un destino turístico y también de compras, no solo en su área de influencia natural, sino en el mapa de las ciudades europeas que son destinos de turismo urbano. Bilbao tiene en sus 12 distritos un tejido comercial de proximidad muy potente, organizado asociativamente. La idea de Bilbao Dendak me parece excelente y creo que otras ciudades la van a copiar. Siempre que he visitado Bilbao he descubierto algún comercio que me ha sorprendido, lo que demuestra la capacidad de innovar y emprender de los comerciantes de Bilbao.
Al hilo de esta última pregunta, podría explicarnos la afección de una Marca Ciudad a la Marca Comercio?
El city marketing tiene que comunicar ideas atractivas basadas en realidades, basarse en lo que es la ciudad, y no tanto en lo que quiere ser. No se puede construir una imagen de ciudad idealizada alejada de la realidad, de las experiencias que los visitantes van a vivir en una ciudad. No es lo mismo el city marketing dirigido a captar inversiones que el city marketing dirigido a atraer turistas o compradores. Una empresa que quiere invertir en una ciudad puede valorar las expectativas de futuro, pero el visitante, el turista o el consumidor, solo tendrá una percepción positiva de la ciudad que visita, si su experiencia se corresponde con las promesas que se le han hecho. La marca ciudad es genérica y contiene diversos atributos y uno de ellos puede ser el de una ciudad que funciona como un destino de compras. Para eso hay que tener los atributos de un destino de compras: un comercio singular, global, diverso, concentrado y organizado en ejes comerciales, un mix de ocio-comercio y un amplio abanico de servicios, entre ellos unos horarios adaptados al visitante. Hay que organizar los recorridos turísticos, incluyendo los ejes comerciales, y desarrollar marcas de zonas comerciales que se basen en su posicionamiento real y diferenciado. El comercio debe sorprender, seducir, emocionar y contribuir a crear experiencias de compra, singulares y propias de la personalidad de cada ciudad.
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