Deia.com 18/10/2015 – Numerosas personas han participado en las actividades propuestas en la celebración de BILBAO ART DISTRICT.

EL arte, en todas sus facetas, fue protagonista absoluto de las calles de la capital vizcaina durante 48 intensas horas. Música en directo, charlas de artistas, exposiciones de pintura, visitas guiadas o performances han dibujado en la Villa una nueva mirada artística durante la celebración de Bilbao Art District. Esta iniciativa cultural está impulsada por el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia, junto a las galerías de arte, en la que están implicados también el Museo Guggenheim, el Museo de Bellas Artes, la Sala Rekalde, el Museo Marítimo y los comercios situados en el área del Ensanche.

La fiesta de la cultura comenzó el viernes, y ayer se vivió la última jornada de un programa que posiciona a Bilbao como uno de los principales circuitos artísticos. Entre los enclaves principales del día de ayer, a los que se acercaron numerosos visitantes, estaba la calle Juan de Ajuriaguerra, donde el trío Jazz Satxa Soriazu, formado por el pianista Satxa Soriazu; Hilario Rodeiro, a la batería y resto de percusión; y Aritz Luzuriaga, al contrabajo, amenizaron la mañana. “Habíamos coincidido muchas veces, llevábamos prácticamente diez años en formaciones en común, quintetos o cuartetos con otras personas, hasta que decidimos trabajar juntos. Vivimos cerca, así que empezamos a juntarnos y ahora ensayamos todas las semanas”, explicaron los músicos. “Sabemos que el jazz es para gente que tiene un poco de interés a pararse a escuchar, pero esperamos que al público bilbaino le guste lo que hacemos”, señaló el trío donostiarra. Desde su escenario, añadieron que no es complicado tocar su estilo de música, sino que “es complicado hacer cualquier cosa bien”. Amantes de la improvisación que les aporta “hacer algo nuevo cada día”, en citas como esta son conscientes que muchos se encuentran con el concierto de forma inesperada. “Hoy es un día en el que la gente no viene a vernos exclusivamente, sino que pasa por ahí y nos encuentra. Muchos se han parado y era nuestro deseo”, relató Soriazu.

Con la vista puesta en el futuro, el trío tiene como objetivo grabar un disco el próximo año y, aunque su música sea “para un grupo minoritario”, esperan seguir con sus actuaciones para despertar el interés por al jazz. Además de los músicos donostiarras, la Villa disfrutó la mañana de ayer de la actuación de la acordeonista Garazi. Por la tarde tuvo lugar la presentación del 5º disco del artista Rufus en la Sala Rekalde y el concierto Zuzeneko suak band eta Begiradak en la Plaza Jado. Este último conformó una original propuesta en la que el guitarrista David Nanclares y la cantante María Rivero interpretaron versiones diversas entre la música cubana y canciones vascas, mientras que en el escenario un artista dibujó un cuadro en directo.

PERFORMANCE

En la Galería Windsor Kulturgintza se dieron cita los artistas Fausto Grossi y Ramón Churruca para llevar a cabo la performance La nueva Europa. “Nuestra idea se basa en hacer un comedor social, donde se cobra a los pobres y es gratis para los ricos. Después tiene lugar una misa dedicada al euro, que podríamos decir que es la nueva religión de Europa”, explicó Ramón Churruca. El creador cree que la sociedad está “obsesionada con el dinero y el capital”, y aclaró que “el capitalismo salvaje y la indiferencia absoluta hacia los demás es la base de esta performance, porque la inferencia también es parte de la historia”. Por su parte, Fausto Grossi sabe que su trabajo es recibido por el público de diferente manera “según su sensibilidad y según su forma de pensar”. Lo cierto es que ayer muchos se paraban curiosos ante una performance que no dejaba a nadie indiferente. “La gente no está acostumbrada a cierto arte, no tienen todos ese interés, sino que ahora es una cuestión mediatica. Un museo anuncia la exposición de un artista conocido y el público va a verlo”, opina Grossi. El creador aseguró que iniciativas como Bilbao Art District se hacen actualmente en numerosas ciudades del viejo continente. “Las propuestas son a nivel europeo porque ahora hay que promocionar la cultura en el siglo XXI”, apostilló. Ramón Churruca añadió que “programas como estos dan empuje a los artistas, ya que ahora hay un desprecio hacia el arte que no sea, digamos, museístico, de espectáculo, a los que va todo el mundo en masa”.

VISITAS GUIADAS

La propuesta Arquitectura y Arte ofreció ayer varias visitas guiadas a diferentes galerías y museos bilbainos. Durante la mañana de ayer, desde el Azkuna Zentroa, salió una ruta para conocer las galerías Ederti y Aritza, además de la arquitectura que se encuentra en la Villa desde la Plaza Moyua hasta la plaza Circular. También fue el turno de visitar las galerías Rembrandt, Michel Mejuto y Windsor, junto a la arquitectura de las calles Juan de Ajuriaguerra y Heros. Asimismo, desde el Mercado de la Ribera se realizó una nueva visita a las galerías La Taller, Espacio Marzana y SC Gallery, todas ellas con el propósito de dar a conocer el trabajo de estas salas que cada vez más inundan las calles de Bilbao.

Bilbao Art District finalizó así una nueva edición de esta iniciativa, que comenzó en la capital vizcaina en el año 2013, cuyo objetivo es crear un escenario favorable para que los artistas estatales e internacionales se acerquen a exponer en Bilbao, y además que la ciudad y sus calles sirvan de plataforma para artistas emergentes de una zona en la que el arte y la cultura cobran cada día más protagonismo.