Expansion.com 13/10/2015 – La calle más turística de Barcelona, monopolizada hasta ahora por tiendas de souvenirs y locales de restauración, entra en el club de las vías más demandadas por las cadenas.

Barcelona cuenta con un nuevo eje comercial. Las Ramblas, relegada hasta ahora a tiendas de souvenirs y locales de restauración, ha atraído finalmente a las grandes cadenas de moda, que tras haber ninguneado su potencial durante años se pelean ahora por sus mejores locales.

La primera en apostar por Las Ramblas fue H&M, aunque escogió un establecimiento situado a escasos metros de Plaça Catalunya. Le siguió Desigual, que cuenta ya con dos tiendas, aunque también en el tramo más alto del paseo, y Custo Barcelona, que hasta hace poco tenía igualmente dos establecimientos.

La apuesta de las cadenas de moda por Las Ramblas se ha intensificado tras la compra por Mango de un edificio entero de 2.400 metros cuadrados, en la esquina con la calle Canuda, para convertirlo en una gran tienda de seis plantas, un proyecto que está todavía en obras.

Ahora, Nike, que tiene desde hace años una tienda en el tramo medio de vía, acaba de alquilar el local contiguo -que ocupaba Custo Barcelona- para duplicar su tamaño y abrir en Las Ramblas el que será su mayor establecimiento de España.

El Real Madrid también ha escogido la calle de Barcelona más conocida por los turistas para instalar en ella su tienda oficial, que ha abierto este año cerca de la confluencia con Portaferrissa, una esquina que se quedó la óptica Sunglass Hut para abrir su establecimiento de referencia.

Las Ramblas ha sido también la elegida por el dueño de Double Agent y Friday’s Project para ubicar las tiendas de bandera de estas dos marcas, que quiere que el turista identifique con Barcelona para impulsar desde aquí su expansión internacional.

Auge de la demanda Las consultoras inmobiliarias coinciden en que en el último año se ha disparado la demanda en Las Ramblas por parte de cadenas de moda.

Esta calle está experimentando el mismo proceso que Plaça Catalunya, donde los antiguos bancos se han convertido en grandes comercios que han sido ocupados por marcas como Apple, Desigual y Zara. Los precios de Las Ramblas y Plaça Catalunya, aunque todavía están muy lejos de los ejes más demandados, como Portal de l’Àngel (255 euros por metro cuadrado al mes) y el Passeig de Gràcia (215 euros por metro cuadrado al mes), se encuentran ya en una media de 95 euros por metro cuadrado al mes, según la consultora Ascana. La rentabilidad exigida por los inversores se sitúa actualmente en torno al 6%.

«El tramo alto de Las Ramblas cierra el circuito natural de paseo que se forma junto con el Portal de l’Àngel y Portaferrissa», explica Susana Ramón desde Cushman & Wakefield. A su juicio, era cuestión de tiempo que las cadenas de moda aterrizaran en una de las calles con más tráfico de peatones de Barcelona.

El problema, indica Mónica Manguillot desde Busquets Gálvez, «es el reducido tamaño de los locales comerciales». Las cadenas de moda buscan cada vez establecimientos de mayor tamaño y, «si encuentran pequeños los del Passeig de Gràcia, en Las Ramblas todavía más», apunta. La fuerte presión de las cadenas de gran consumo por desembarcar en Las Ramblas «está provocando un encarecimiento de los precios», añade.

Al problema del tamaño de los locales se añade la prácticamente nula disponibilidad de locales en alquiler a lo largo de toda la calle. El año pasado, en el que se produjeron nueve operaciones de cambio de inquilino, la tasa de desocupación media se situó en el 2%, según el informe de Ascana, una de las más bajas de la ciudad y en línea con los ejes más codiciados, como son el Portal de l’Àngel y Portaferrissa. A las tiendas de souvenirs les ha salido un duro competidor.