Eleconomista.es 30/11/2015 – España cuenta con una importante variedad de cadenas de supermercados. Las diferentes preferencias regionales han fomentado la aparición de diversas cadenas que han tenido éxito en determinadas regiones, pero que no se han extendido por el resto del país. Muchos de estos supermercados parecen condenados a fusionarse o a morir.

Y es que las cinco mayores cadenas del país sólo controlan el 50% del mercado, un dato inferior al de otros países comparables a España en términos económicos. Estos cinco gigantes son Mercadona, Día, Carreofour, Auchan y Eroski, junto con los emergentes Aldi y Lidl quieren una mayor porción de la tarta, explica la agencia Reuters.

Por ejemplo, en países como Francia o el Reino Unido los cinco operadores más grandes controlan el 80% del mercado. Y es que en España existen decenas de pequeñas cadenas con gran arraigo regional o local que han creado un mercado fragmentado.

Si la estructura del mercado fuese similar a la de Reino Unido o Francia, las grandes cadenas podría acaparar un mercado potencial de unos 21.000 millones de dólares. Es decir, si supermercados como Lupa o Alimerka desaparecen, las grandes cadenas (incluyendo Lidl y Aldi) se repartirían unos ingresos de miles de millones.

A día de hoy, Mercadona es la cadena líder con una cuota de mercado del 22,9%, pero el rápido crecimiento de las alemanas Lidl y Aldi amenazan a medio plazo la supremacía del gigante valenciano. Ambas cadenas ya han desbancado a históricos como Tesco (Reino Unido) y pretenden hacer lo mismo en otros países, incluso en EEUU, donde tendrán que enfrentarse nada más y nada menos que a Wal-Mart.

Supermercados en peligro

Los supermercados que son más vulnerables según los expertos consultados por Reuters son los que facturan entre 200 y 900 millones de euros al año. «Los minoristas de menor tamaño comenzarán a desaparecer. La mayoría de estas empresas son negocios familiares y con el tiempo verán que no pueden hacer nada», explica Gerhard van der Vorst, un banquero especializado en este sector.

Entre los supermercados más vulnerables se encuentran Gadisa (con presencia en Galicia), Alimerka (en Asturias) o Lupa (en Cantabria). Sin embargo, otras cadenas como AhorraMas, muy popular en la Comunidad de Madrid y en algunas zonas de Castilla-La Mancha, están sabiendo adaptarse al nuevo entorno empresarial.

«Algunas cadenas locales, como AhorraMas en Madrid, están haciéndolo realmente bien, pero otras están al borde de comenzar a tener problemas financieros y tendrá que comenzar a tomar medidas», explica Gonzalo Sanz, analista en Mirabaud equities.

Estas cadenas tendrán que elegir entre cerrar o fusionarse con otras de mayor tamaño y estabilidad financiera. Las ventas de activos a rivales más fuertes podría ser el primer paso.