Hoy.es 01/11/2015 – Un año abriendo 16 veces en vez de 10 no varía la opinión del comercio: casi nadie quiere abrir el último día de la semana.  «Ni se vende más ni se genera empleo», aseguran las tiendas y los supermercados. Las grandes superficies dicen lo contrario. Siete de cada diez consumidores no creen necesario abrir los domingos.

En el área comercial de Cáceres hay 255.905 habitantes. 95.925 de ellos residen en la capital. Su mercado potencial es de 416 millones de euros al año.

140.081 personas conforman el área comercial emeritense. En la capital autonómica viven 59.049. Las ventas anuales del comercio minoristas ascienden a 243 millones.

Don Benito y Villanueva de la Serena (63.306 residentes entre las dos) forman un área comercial con un mercado potencial de 269 millones y 183.492 habitantes.

El pasado 6 de octubre se reunió el Consejo de Consumidores de Extremadura, un órgano integrado por varias asociaciones de consumidores de la comunidad autónoma. Sobre la mesa, un asunto principal: cuántos domingos debe permitirse que abran los comercios de la región. Básicamente, hay dos opciones: mantener la novedad de los 16 instaurados por el gobierno de José Antonio Monago y vigente hasta fin de año o volver a diez, tal como Guillermo Fernández Vara llevaba en su programa electoral.

PLASENCIA, CALLE DEL SOL.

Su área comercial incluye a 125.261 personas, de las que 41.047 tienen su residencia en Plasencia. Su mercado potencial es de 160 millones de euros.

El asunto se sometió a votaciones. Y el resultado fue todo lo contrario a la unanimidad. Hubo apoyos a una y otra opción. Esta disparidad ilustra sobre lo complicado de un asunto que importa a los consumidores, pero también a los autónomos con tiendas pequeñas, a las grandes superficies, a las medianas, a los sindicatos y a la administración autónoma, que es quien tiene la última palabra.

«Entre el 80 y el 85 por ciento de los socios no es partidario de abrir tantos domingos», responde Félix Retamar, secretario de la Asociación Centro Comercial Abierto Menacho. «La experiencia de un año con 16 domingos -añade- no ha valido ni para ganar más dinero ni para que se genere más empleo, más bien al contrario, porque aumentan los gastos y, por contra, las ventas que se producen son mínimas o nulas, hasta el punto de que a veces no dan ni para cubrir esos gastos». «Y hay otro aspecto a tener en cuenta -continúa-: la conciliación de la vida familiar. Hay que tener presente que muchas de las tiendas son de autónomos que llevan el negocio ellos solos».

La visión del asunto es radicalmente distinta desde el otro lado, el de las grande superficies. «Los 16 domingos de apertura comercial en las principales ciudades de Extremadura se han traducido en 23.000 jornadas de trabajo para el sector minorista de la comunidad», aseguran desde Anged (Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución). A ese dato añaden otro: en el último año, el índice de ocupación del comercio en la comunidad ha crecido un 1,4 por ciento, frente al 0,9 de incremento a escala nacional, según el Instituto Nacional de Estadística.

Además, hay otros tres motivos que les llevan a apoyar la continuidad de la medida que aprobó el PP. El primero es que abrir las tiendas ayuda a otros sectores, como la restauración o el servicio de taxis. El segundo es que la venta online está disponible las 24 horas del día, toda la semana y a lo largo de todo el año. Y la tercera razón es que en Portugal ya hay libertad en este sentido, lo que puede fomentar la fuga de clientes extremeños al país vecino. «Las compras realizadas en domingo por ciudadanos portugueses en ciudades como Badajoz -asegura la Asociación- han repuntado un 50 por ciento respecto al resto de la semana, llegando a representar un 20 por ciento de la facturación dominical del comercio pacense».

CÁCERES, CALLE PINTORES

En el área comercial de Cáceres hay 255.905 habitantes. 95.925 de ellos residen en la capital. Su mercado potencial es de 416 millones de euros al año.

Más razones

La opinión contraria mantiene Maribel Martín-Romo, presidenta de Asupex (Asociación de Supermercados de Extremadura), que agrupa a 290 puntos de venta de las empresas Lider Aliment -que opera bajo las enseñas Spar, Tandy y Al Lado-, Mercadona y Covirán. «Los diez festivos cubren las necesidades temporales, de picos de consumo de demanda interna en momentos claves del año como el verano, la Semana Santa o la Navidad», apunta Martín-Romo, quien añade que el aumento a 16 «no ha motivado un incremento de las ventas». «Por otro lado -añade-, además de los costes laborales, la apertura de más festivos significa una subida de los costes fijos de un comercio, como el gasto energético, ya incrementado por impuestos». En su opinión, «en un contexto de recuperación económica con una demanda todavía incipiente, tiene poco sentido una medida dirigida a ampliar la oferta».

Otro concepto a tener en cuenta en este debate es el de los hábitos de compra, al que alude José María Pérez, responsable de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego de UGT Extremadura. «Abrir en domingo no entraña más ventas ni más empleo, y sí supone intentar cambiar los hábitos de la gente, de hecho hay estudios que certifican que si una tienda abre el domingo, en la semana siguiente bajan las ventas». «Las grandes superficies sí cuentan con plantillas para poder abrir ese día -añade-, pero lo que hacen es instaurar una distribución irregular de los horarios de trabajo, o sea, van contra la conciliación familiar y laboral».

Además, Pérez pone el dedo en la llaga del anterior equipo de gobierno de la Junta. Lo hace al referirse a la decisión de declarar a Badajoz, Cáceres, Mérida y Moraleja como ‘zonas de afluencia turística’ para permitirles abrir más domingos que al resto de localidades extremeñas. En el caso de las tres ciudades, pueden hacerlo los primeros domingos de los meses de febrero, marzo, abril, mayo, junio y octubre. Y en el de Moraleja, hay vía libre para que las tiendas suban la persiana los primeros domingos de cada mes. «Eso, que se lo inventaron para contentar a algunos, es curioso: declaran como zona turística a las tres ciudades más importantes de la comunidad y de entre los domingos que les dejan abrir, ninguno de ellos está ni en agosto ni en septiembre, que es cuando más turistas tienen». «Una cosa debe quedar clara: si abrir en domingo hiciese aumentar las ventas y generase empleo, defenderíamos que los comercios abrieran 365 días al año», concluye José María Pérez.

BADAJOZ, CALLE MENACHO.

El área comercial de Badajoz abarca una población de 774.731 habitantes, de los que 150.621 viven en la capital. Mueve 887 millones de euros al año.

En Comisiones Obreras, la visión es parecida. «Ya nos hemos reunido con federaciones de empresarios y con el nuevo secretario general de Comercio de la Junta y les hemos explicado que no queremos 16 domingos», explica Paco Alejo, secretario general de la Federación de Servicios del sindicato. «Las razones son que abrir más domingos, ni hace aumentar las ventas ni genera más empleo -argumenta-, porque lo que hacen las grandes superficies es cambiar las jornadas laborales de sus empleados, a los que compensan luego con el día libre entre semana».

El presidente de la Unión de Consumidores de Extremadura (UCE), Javier Rubio, que no es partidario de abrir, aporta un dato más. «Nosotros hemos recibido llamadas de una veintena de ayuntamientos de la región, lo cual es una cifra respetable -cuenta Rubio-, quejándose porque los domingos se organizan viajes desde esos municipios a un centro comercial que todos conocemos, y eso estaba influyendo sobremanera en las tiendas del pueblo, hasta el punto de poner en riesgo el abastecimiento en algunos productos».

 

El telón de fondo de las opiniones de los implicados es la batalla económica que libran los pequeños comercios y las grandes superficies. Si no fuera así, no existirían los planes de dinamización del comercio local, que a lo largo de este año han llevado al centro urbano de las principales localidades extremeñas un catálogo de actividades de lo más variopinto. Un concurso de queimadas; un concierto a cargo de un trío de violín, flauta y violoncello; un taller de manicura; tiendas abiertas hasta la medianoche; una exhibición de batucada…

Por supuesto, Internet no ha escapado a estos planes de acción soportados con dinero público, fundamentalmente procedente de la Unión Europea, pero también del gobierno regional y de las arcas municipales. El comercio tradicional ha intentado hacer frente a la competencia de las grandes marcas también a través de las ventas online. En este campo hay experiencias individuales exitosas, pero las colectivas, en su mayoría han fracasado. Un ejemplo de esto último es la plataforma comerciocaceres.com. El portal fue presentado el viernes 26 de junio en el salón de plenos del ayuntamiento y la foto de aquel acto muestra a una veintena de personas, entre ellas la alcaldesa. A día de hoy, en el directorio de empresas de esa web hay siete negocios. Las secciones ‘Noticias sectoriales’ y ‘Novedades’ recogen titulares seguidos de idénticos textos en latín (el conocido «lorem ipsum dolor set amet…»), y el catálogo de productos a la venta lo integran ocho artículos (una camiseta, dos bolsos, dos monederos, un cronómetro, una pulsera y un portabotellas).

140.081 personas conforman el área comercial emeritense. En la capital autonómica viven 59.049. Las ventas anuales del comercio minorista ascienden a 242 millones.

MÉRIDA, CALLE SANTA EULALIA.

140.081 personas conforman el área comercial emeritense. En la capital autonómica viven 59.049. Las ventas anuales del comercio minorista ascienden a 242 millones.

Especialización

La clave, o al menos una de ellas, según el presidente de la Asociación Centro Comercial Abierto Menacho, está en la especialización. «Es lo que en cierto modo ha sucedido en Menacho», expone Félix Retamar, que también apunta otra cuestión a considerar: «El perfil de cliente de la gran superficie y el de quien compra en las calles del centro urbano es diferente, y las marcas lo saben. Esto es clave para enterder por qué para encontrar ciertas marcas en Badajoz, hay que ir a la calle Menacho».

Ese término clave, el de especialización, es la base que sustenta ‘Kosa Muy’, la tienda de ropa y complementos que Victoria Sicilia (30 años) abrió en 2012 en la calle santa Joaquina de Vedruna, en el centro de Cáceres. «Acabé la carrera (hizo Administración y Dirección de Empresas y también Derecho en Salamanca), mandé algún que otro currículum, no me salía nada y me decidí a abrir la tienda», cuenta la joven, que comparte el negocio con su hermana Beatriz. Las dos se embarcaron en la aventura empresarial en plena crisis. Tres años después, no tienen una tienda sino dos. El pasado mes de abril abrieron en Salamanca. «Solo vendemos prendas de marcas que nos garantizan la exclusividad en la ciudad», cuenta la empresaria, que a la vista de su experiencia tiene claro que «hay una clientela que busca prendas que no están en las tiendas que todos conocemos».

‘Kosa Muy’ es la demostración de que el pequeño puede plantar cara al grande. «Todos los que estamos en este sector conocemos casos de autónomos que se han jugado su patrimonio para montar un negocio y han fracasado», expone Félix Retamar. Él vive a diario el pulso de la calle de referencia de la ciudad más comercial de Extremadura, que a mediados de mes deshojará la margarita. Si fuera un juego, la mayoría apostaría al número diez.

Ver noticia original: http://www.hoy.es/extremadura/201511/01/domingos-domingo-20151101005140-v.html