Diariodesevilla.es 09/12/2015 – El V Plan Integral del Comercio Interior de Andalucía o Plan de Reactivación cuenta con un presupuesto de 94 millones de euros y tiene entre sus medidas más destacadas el apoyo a autónomos y pymes y el empleo.

La Ley del Comercio Interior de Andalucía establece que en materia de comercio interior se aprobará cada cuatro años un Plan Integral de Fomento del Comercio Interior de Andalucía. Actualmente, está vigente V Plan Integral de Fomento del Comercio Interior de Andalucía 2014-2017 o Plan para la Reactivación del Comercio Andaluz, que se desarrolló a través de una Orden publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía el 10 de diciembre de 2014.

Con un presupuesto inicial de 93,96 millones de euros, el documento, que plantea como objetivo prioritario la defensa de un modelo de actividad generador de empleo y ligado al territorio, incluye medidas para apoyar a los autónomos y las pequeñas y medianas empresas, así como para mejorar sus cuotas de mercado ante las desigualdades que existen entre los diferentes formatos comerciales.

El objetivo general perseguido por el Plan para la Reactivación del Comercio Andaluz es la defensa de nuestro modelo comercial que junto con los objetivos específicos perseguidos, se llevarán a cabo a través de líneas estratégicas y programas planteados en el Plan.

La nueva planificación recoge también como objetivos concretos modernizar las pymes; fomentar el asociacionismo; mejorar los canales de distribución de la producción andaluza hacia los negocios locales; apoyar el equilibrio entre los distintos formatos; impulsar la cualificación profesional y la gestión de los recursos humanos, y generar sinergias con otros sectores como el turismo o la artesanía, entre otros objetivos.

El eje de actuación más destacado es el relativo al empleo, las pymes y personas consumidoras, que suma una dotación de 69,45 millones de euros. Entre sus principales proyectos, sobresalen las líneas de financiación para modernización empresarial, fomento del asociacionismo, desarrollo de planes de apoyo a la innovación e implantación de herramientas tecnológicas y de comercio electrónico. Como criterio para la concesión de subvenciones, se primarán aquellas iniciativas que incorporen contratación de jóvenes y planes de igualdad y conciliación.

Comercio y territorio. El bloque sobre comercio, territorio, ecología y cultura, con 19,54 millones de euros, dirige sus medidas principalmente a la territorialización de los canales de distribución y a la creación de Oficinas de Integración Comercial, que acercarán la producción endógena a los establecimientos de proximidad y mejorarán la cooperación horizontal entre empresas locales.

Asimismo, se apoyan formatos como los Centros Comerciales Abiertos y los mercados de abastos, se establecerán ayudas para mejorar el urbanismo comercial en los municipios, se implanta un certificado de calidad específico para el sector y se impulsa la relación con el turismo y la artesanía a través de acciones de promoción y la creación de rutas específicas.

Finalmente, la línea sobre el modelo comercial, dotada con 4,95 millones de euros, apoyará el diseño del Plan del Comercio Ambulante, la mejora de los instrumentos de análisis y evaluación del sector, la consolidación de los Premios del Comercio, la modernización de los sistemas de interacción con la Administración y la regulación de los horarios de los distintos formatos con prioridad para la defensa de las pymes.

Apuesta por la sostenibilidad. El V Plan Integral del Comercio Interior de Andalucía 2014-2017 constituye un instrumento decisivo para la coordinación de las políticas públicas de la Junta de Andalucía en materia de comercio que tienen como objetivo central la reactivación del comercio andaluz. El modelo comercial andaluz tiene como pilar principal el equilibrio entre los distintos formatos comerciales. Se trata de un equilibrio dinámico, en constante cambio y evolución, por lo que la interlocución y el diálogo entre todos los agentes implicados en el sector es el primero de sus fundamentos.

En segundo lugar, para nuestro modelo comercial es determinante la formación, el conocimiento y la profesionalización. El modelo que defiende el V Plan implica una apuesta por la sostenibilidad, incorporando como principios esenciales la integración del establecimiento en su entorno, a fin de evitar que se generen impactos en el paisaje y usos abusivos del espacio urbano; la reducción del transporte privado, destacando la preferencia por la ubicación de la oferta en zonas próximas a la demanda y la introducción de requisitos medioambientales para los establecimientos (gestión de residuos, uso de energías renovables  y gestión eficiente de la energía y del agua).

Esta perspectiva es coherente, a su vez, con el Plan de Acción Europeo para el Comercio Minorista, que quiere «optimizar la eficacia medioambiental del sector mayorista y minorista de la UE (por ejemplo, reduciendo los residuos de tipo alimentario y los envases innecesarios y fomentando un abastecimiento sostenible) podría redundar en un mayor nivel de vida y una mejora de la calidad de vida en la UE, permitiendo al mismo tiempo ahorrar recursos y respaldar a las Pymes innovadoras que promuevan actividades respetuosas con el medio ambiente». Especialmente importante es la eficiencia energética como un instrumento de mejora de la competitividad, básico en nuestro tejido empresarial actual. Las mejoras de los procesos productivos, con la incorporación de tecnologías más eficientes y sostenibles, la renovación de equipamientos obsoletos y la adecuada gestión de los procesos y servicios productivos son los puntos básicos de actuación que llevan a una disminución de los consumos energéticos.

El Plan de Acción Europeo para el Comercio Minorista también incide en que una cuestión clave es el ahorro de energía: «Las posibilidades con que cuentan los minoristas del sector alimentario de mejorar su eficiencia energética son particularmente importantes. Las principales medidas consistirían en cubrir las vitrinas y recuperar el calor producido en la refrigeración, y que se desperdicia, para utilizarlo con fines de calefacción, así como en emplear refrigerantes naturales». Para ello es imprescindible maximizar las oportunidades para la oferta y la demanda de productos andaluces en todos los eslabones de la cadena: incentivar la demanda de los consumidores en el comercio y, desde los establecimientos comerciales, la distribución de la producción local, comarcal o autonómica, lo que potenciará el comercio y permitirá aumentar el grado de eficiencia en el funcionamiento de la cadena productiva comercial. Los comerciantes cumplen, en suma, una función importante a la hora de orientar a los consumidores hacia decisiones más sostenibles.

La importancia de la planificación. El desarrollo de la actividad empresarial precisa de un marco de planificación y normativo que aporte seguridad jurídica y que permita compatibilizar las actividades productivas con la preservación de los intereses generales. Este principio básico está recogido en el V Plan Integral del Comercio Interior de Andalucía, ya que incluye tanto la defensa de los intereses generales como la creación de empleo, el equilibrio deintereses, los derechos de los consumidores y consumidoras y el respeto a las condiciones ambientales.

El Plan concibe al comercio de forma sistemática e integral. Sistemática porque el comercio es una parte fundamental de la cadena productiva en particular y de la economía andaluza en general e integral porque contempla al comercio en todas sus dimensiones: como un elemento dinámico dentro de la cadena productiva y como un factor generador de convivencia.

Al mismo tiempo, el Plan Integral del Comercio Interior es uno de los documentos de planificación más relevantes de la administración autonómica, ya que ejerce su influencia sobre uno de los subsectores más relevante de la economía andaluza,  que aporta el 11% del valor añadido bruto y representa el 12,7% del volumen del negocio del sector comercial en todo el país.

Medio millón de personas trabajan en el comercio en Andalucía y hay 140.000 empresas, un 30% del tejido productivo. Entre las actuaciones previstas para el próximo año, la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio prevé destinar 2 millones de euros en ayudas para mejorar la competitividad de las pymes comerciales, y consolidar las Oficinas de Integración Comercial.

También está previsto destinar 2,5 millones de euros en incentivos para los centros comerciales abiertos y otras 1,6 millones para la mejora del sector artesanal. Por último, los presupuestos de 2016 recogen igualmente ayudas de 1,6 millones para potenciar el sector congresual y ferial y está en fase de elaboración una nueva Ley Reguladora de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación.

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