El Mundo 27/01/2016 – En 2025 un comprador podrá entrar a una tienda, probarse la ropa y escoger los colores que desee y, posteriormente, un empleado utilizará un dispositivo electrónico de mano a través del cual ordenará enviar los artículos seleccionados directamente a la residencia del cliente. Las tiendas no poseerán un gran inventario de ropa en stock puesto que los clientes no saldrán de ellas cargados de enormes bolsas como sucede hoy en día.

Dicho inventario será llevado a cabo en un almacén externo desde el cual se enviarán los artículos que fueron comprados en línea a las direcciones que hayan proporcionado los compradores. Esto, según un informe de IBM que ha aparecido recientemente, ocurrirá en un futuro muy cercano. «Estamos en el momento culmen de una gran cantidad de cambios». Esta frase fue dicha por Stephen Laughlin, vicepresidente y director general de IBM. «No solo hablamos de tecnología sino también de modelos de negocio… Es necesario trabajar juntos pues ambos términos poseen una estrecha relación e, incluso, puede decirse que van de la mano. Estamos seguros de que el futuro de las tiendas en convertirse en meras salas de exposición».

Esto sucederá, siempre según el citado informe y Laughlin, a mediados de la próxima década, un momento en el que las tiendas tendrán que cambiar su concepto de negocio y brindar a sus clientes experiencias basadas en la información.

¿Quiere unos nuevos pantalones? Pues encuentre el modelo que mejor satisfaga sus demandas de estilo y que sea de su talla en la tienda. ¿Busca un nuevo teléfono inteligente o tableta electrónica? Pruebe el que desee es nuestro establecimiento y un empleado le ayudará a informarse acerca de todas sus características.»En estos momentos, entre el 10 y el 15% de las ventas efectuadas por un minorista tienen lugar a través de Internet, lo que significa que esos productos adquiridos viajan directamente desde el almacén hasta la residencia de los clientes», prosiguió Laughlin. ‘Dentro de no mucho es posible que esta cifra alcance el 50% o más, lo cual supondrá una transformación muy significativa en los procesos de distribución de los minoristas.

Las empresas de suministro se han adaptado a esta circunstancia, por lo que al sector le espera un duro trabajo de adaptación. Además, todo esto significa que el personal de las tiendas se enfocará única y exclusivamente en ayudar a los clientes, no en hacer inventario.

Estas predicciones hechas por Laughlin provienen del informe IBM Retail 2025, el cual estará listo en febrero. Las conclusiones que se puedan extraer de él serán comentadas en el ‘Big Show’ celebrado por la Federación Nacional de Minoristas Norteamericanos que se celebrará en Nueva York dentro de unos pocos días.

Durante muchos años, los compradores han ido aumentando sus preferencias hacia el comercio online. Además, ahora también están empezando a utilizar los dispositivos móviles para llevar a cabo sus compras. De hecho, hasta los más escépticos están empezando a darse cuenta de las bondades de este sistema. Sin embargo, es previsible aventurar que, debido a lo complejo que se está tornando este universo, algún curso de formación respecto a comprar en Internet puede llegar a ser imprescindible. Por ejemplo, si alguien desea comprar un televisor nuevo, es probable que antes navegue en Internet buscando comentarios de otros usuarios o expertos. De hecho, cuando alguien acude a una tienda determinada a llevarse una smartphone o tablet determinado, lo más probable es que se haya pasado varios días anteriormente comparando precios y opciones a través de la Red.

Los cambios que Laughlin ve cercanos lo serán más o menos según la velocidad a la que evolucione la tecnología y las tiendas físicas. En este sentido, Brian Kilcourse, analista de RSR Research, llegó también a la conclusión de que el momento en que las tiendas tradicionales pasen a ser meras salas de exposición no está lejos.»Creo que la desaparición de las tiendas tradicionales está a la vuelta de la esquina» dijo Kilcourse a Computerworld.

«Para 2025 creo que el número de tiendas que se habrán convertido en salas de exposición será muy alto, pero no alcanzará la mayoría… Sin embargo, esta evolución exigirá un reemplazo total de las tecnologías que tradicionalmente se utilizan en ellas».

Se acabaron las excusas para quienes se niegan a conocer las ventajas de internet, aumentarán los cursos de formación del medio y crecerá notoriamente el número de negocios y futuros compradores online, asegura el experto español en e-commerce Romuald Fons, quien sin duda secunda el informe de IBM. Según Kilcourse y Greg Girard, analista de IDC, un minorista que desee convertir su establecimiento tradicional en una sala de exposición deberá reformar las infraestructuras físicas y tecnológicas de su empresa, así como la forma en que trabaja con sus almacenes, realiza el inventario y gestiona el transporte. Todo esto, evidentemente, es bastante caro y, hasta cierto punto, abrumador en términos de tiempo, planificación y ejecución.

Kilcourse afirmó que la solución para muchos minoristas residirá en la nube. Y es que, mediante el uso de este tipo de servicios, los pequeños empresarios no necesitarían comprar nueva tecnología. Solo aprender a usar, configurar y administrar este nuevo sistema.»No hay manera de que las pequeñas empresas puedan permitirse estos lujos» dijo Kilcourse. «Sería como cambiar los neumáticos de un coche mientras se está circulando por la autopista. La buena noticia a este respecto es que las soluciones residen en el marketing, en la gestión de la mercancía y en la fijación de los precios. Y, evidentemente, todas estas cuestiones se podrán controlar desde la nube».

La realidad es que, según afirma Girard de IDC, las empresas tendrán tiempo de sobra para afrontar estos cambios. «Creo que IBM es demasiado agresiva con sus previsiones temporales. El proceso será gradual. Además, estamos ya en ese camino. En 2025, algunos minoristas pueden tener solo el 10 o el 20% de los productos que tienen en venta disponibles para su compra directa en tienda». Los grandes minoristas nacionales y mundiales difícilmente llevarán a cabo este cambio durante los próximos nueve años pues es un cambio demasiado brusco para que puedan llevarlo a cabo tan rápidamente. «Habrá emprendedores que implementarán este modelo desde la fundación de su negocio. Esa será la fuerza perturbadora que conllevará al cambio del modelo actual ya que dispondrán de todo su stock en la mano y podrán entregárselo al consumidor en el momento en que acuerden». Algo que, sin duda, costará más a los negocios tradicionales.

Laughlin llegó a la conclusión de que las tiendas especializadas serían las primeras en aplicar este modelo. Sin embargo, Macy, una importante minorista, ha estado haciendo experimentos referentes a limitar su inventario en ciertas tiendas y disponer sus productos exclusivamente para el envío desde el almacén.»No creo que estemos dirigiéndonos a un nuevo modelo que vaya a estar operativo en dos o tres años. Sin embargo, en los próximos cinco o siete es posible que la gente pueda invertir lo suficiente en tecnología e infraestructuras como para poder adaptarse a él», afirmó Laughlin. En cualquier caso, se aproximan grandes cambios en el comercio minorista.

Javier Gázquez es experto en e-commerce y marketing online.

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