Colemancbx.com 04/12/2015 – El sector retail ha sufrido durante los últimos años ciertos reveses que lo han obligado a reinventarse para seguir siendo competitivo comercialmente. La aparición de grandes  centros comerciales a las afueras de las ciudades ha supuesto una modificación importante en la forma de encarar el consumo.

Ahora, los usuarios prefieren acercarse a estos grandes almacenes para comprar, donde encuentran una oferta múltiple y variada. Por eso, los pequeños comercios del sector retail deben valerse de las técnicas de retail branding para afrontar estas nuevas realidades. Sobre todo, las que vienen provocadas por la digitalización del consumo.

La necesidad de rediseñar el punto de venta; añadir un valor adicional a la experiencia del usuario para atraerlo; y apostar por la digitalización de los comercios son tres aspectos que las marcas retail deben afrontar para adaptarse a la nueva realidad.

La estrategia del sector retail con el branding del futuro

Las decisiones de los directivos y comerciantes de pequeñas marcas tienen una gran influencia en el devenir de las tiendas. La forma en que se encara la nueva realidad que el sector retail atraviesa, así como la manera en que se gestiona el cambio desde un punto de vista del branding corporativo, puede suponer la diferencia entre el éxito y el fracaso. Al final, el plan de marketing, el diseño del punto de venta y otros aspectos no son más que técnicas para atraer a los usuarios, que igual que sucede con la evolución, se encargarán de decidir por selección natural los comercios que sobreviven y los que cierran.

La mejora de la conectividad y la adaptación al mundo digital es una de las asignaturas pendientes del retail branding. Pero adaptarse a la nueva era no significa descuidar aspectos básicos que tradicionalmente han diferenciado a los pequeños comercios. Desde luego la venta online y las grandes superficies han supuesto grandes ventajas, pero dejan de lado, en muchas ocasiones, la cercanía en el trato que se dispensa en el sector retail. Por eso, desde las técnicas que se promueven en el retail branding se apuesta por encontrar un equilibrio entre las características más tradicionales y los aspectos más innovadores desde un puto de vista del diseño de marca.

Añadir un valor especial a la tienda gracias a la tecnología. Gracias a tablets, smartphones y demás dispositivos móviles las posibilidades aumentan de forma considerable para el sector del retail branding. Se puede, por ejemplo, utilizar este tipo de gadgets para permitir a los usuarios disfrutar de funcionalidades características de la venta online en el punto de venta físico del comercio. Como por ejemplo, mirar las tallas disponibles, los diferentes modelos existentes más allá de los expuestos o incluso, comprar online en el mismo espacio físico. De hecho, este factor cambia radicalmente la concepción que tiene el usuario sobre este tipo de marcas. Y es que la tecnología no tiene que ser el único camino a seguir, sino que debe ser una herramienta que permita potenciar las relaciones entre cliente y marca para consolidar una relación a largo plazo.

El sector retail branding como curator: en ocasiones, la oferta es tan amplia en Internet que los usuarios acaban abrumados. Además, independientemente de la comodidad que suponga, el comercio online también tiene una serie de hándicaps como los tiempos de espera y la falta de resolución de problemas inmediatos, como sí sucede en el punto de venta. Por eso, muchos clientes acuden a las pequeñas marcas para que, a través de la tienda, ésta filtre los productos más interesantes del mercado por él. Se trata de una nueva concepción del retail branding como filtrador de tendencias, que si se combinan con una experiencia alternativa pueden suponer la receta del éxito.

Fidelizar a través de la experiencia: como se ha comentado anteriormente, una de las ventajas de los pequeños comercios respecto a las grandes superficies es su alto grado de personalización. En el sector retail los usuarios pueden contar una persona experta que les guíe en todo el proceso de compra. Precisamente este es un hecho que se debe explotar para mejorar la experiencia del cliente, toda una baza que la inclusión de tecnología debe fortalecer. Y es que la digitalización del retail branding debe ser una herramienta para fidelizar, y no la razón en sí misma.

Flexibilidad y servicio: la incorporación de una e-commerce en el sector retail implica mucho más que toda una nueva estrategia de marca para saber vender el producto. Es necesario también dotar a la tienda virtual de un servicio de entregas fiable, así como un punto de recogida. En este aspecto, el retail branding apuesta por reconvertir el diseño del punto de venta en un lugar que, además de ser tienda, sea un punto de encuentro entre los usuarios on y offline. De ahí que la ubicación del punto de venta retail también sea importante.

En conclusión, la estrategia de branding de las marcas que pertenecen al sector retail debe ir encaminada a potenciar la experiencia del usuario mediante la adaptación a la era digital en la que vivimos. Para saber focalizar de forma correcta la hoja de ruta de la marca, siempre es mejor contar con profesionales del sector.