Eldiadecordoba.es 10/03/2016 – El laboratorio pretende ser un fábrica de ideas que después se plasmen en negocios.  Apuesta por las nuevas tecnologías para mejorar las oportunidades de las tiendas tradicionales.

Un espacio para eventos, una zona de coworking, estudios para investigación y salas de formación. Esos son algunos de los apartados con que contará el laboratorio para el comercio que Rabanales Plaza integrará en su proyecto para obtener el visto bueno del Ayuntamiento y de Comercio Córdoba a su centro comercial. Así al menos se desprende de la documentación de presentación de la iniciativa, a la que ha tenido acceso este periódico, y de la que se deduce que el objetivo es situar al comercio -y al sector minorista- en la vanguardia de la innovación y mejorar así sus oportunidades de negocio. El Innovation Shopping Lab -así se llamará-, tendrá como herramientas principales los medios sociales, móviles y digitales que usan habitualmente los compradores de manera que los negocios se adapten a estos nuevos hábitos. Se trata de transferir las tecnologías al mercado minorista para que pueda competir con el resto de formatos comerciales.

Los promotores han optado por este centro para así dar salida al proyecto comercial Rabanales Plaza y justificar su inclusión en el parque tecnológico y compensar al pequeño comercio por la construcción de otra nueva gran superficie. El laboratorio se ubicará de hecho en un centro comercial que será propiedad de los inversores pero se conformará de decenas de negocios minoristas. La metodología que se plantea es que todas las ideas que surjan en el laboratorio se apliquen a los negocios que están alrededor. La documentación defiende este modelo ya que el centro comercial «tiene un gran atractivo» como es la propia infraestructura y las facilidades de acceso de los compradores, además de las instalaciones y la tecnología que incorpora. Se trata, defienden, «de una simbiosis perfecta», según se desprende del documento consultado por este periódico.

El laboratorio tiene como objetivo «convertir las ideas y tecnologías en negocios viables» y para ello se contará con un espacio para jóvenes talentos gracias a la colaboración que se pretende tener con la Universidad de Córdoba. Este precisamente es otro punto fuerte para conseguir el visto bueno del gobierno municipal, que ya está encauzado. Los promotores defienden además el éxito que ha tenido este mismo modelo de «alianzas» entre empresas y startups nacidas de la universidad con otros organismos internacionales. El Innovation Shopping Lab pretende incorporar una zona de estudios para investigación de mercados y para detectar tendencias, además de un espacio central tipo ágora para eventos, que será «transparente y abierto». El espacio tendrá también una zona de coworking y para emprendedores relacionados con el comercio electrónico, además de salas de networking para unas diez personas, aproximadamente. La propuesta que se ha elevado incluye también una sala de formación (shopping experience) con equipamiento informático y una zona de impresión en 3D.

El laboratorio tendrá la mayor tecnología de vanguardia con una zona de cuevas inmersivas en tres dimensiones, esto es, un mecanismo que permite al consumidor visualizar el producto final de manera virtual en una experiencia que se conoce como avatar shopping. La conectividad será un elemento «fundamental» en este Innovation Lab ya que no sólo se pretende crear alianzas entre los negocios que estén en el centro comercial, sino también las tiendas minoristas de toda la ciudad. Así no sólo habrá wifi en todo el centro, sino otros sistemas como una gran pantalla que refleje «dónde se están haciendo compras en el comercio de la ciudad». Igualmente habrá pantallas que estarán coordinadas con la cartelería digital a través de una red común por toda la capital. La zona de demostrador tecnológico, donde se expondrán todos los avances, ocupará 1.000 metros cuadrados, al igual que la parte Smart Innovation, donde se investigará desde el ahorro energético al control del tráfico o la movilidad.

El centro pretende que el pequeño comercio incorpore las últimas técnicas para adaptarse a los nuevos hábitos. Así, se plantean los pagos desde la televisión al móvil y la posibilidad de acceder a ofertas cuando se pasa por los comercios. La conectividad permite también que el cliente sepa, a través del móvil, en qué parte del centro comercial está el artículo que busca y a través de este dispositivo podrá reservarlo o saber si baja de precio.

La alianza entre el comercio y el turismo es otro de los grandes retos de estos dos sectores, claves en la economía cordobesa, por lo que el Innovation Shopping Lab propone la venta de paquetes turísticos combinados además con rutas de realidad virtual y aumentada. Todo esto, combinados con otras medidas y estrategias de marketing que se implantarán en el comercio por primera vez y que pretende ser un revulsivo para los pequeños comerciantes.

El proyecto presentado contenta a todas las partes por lo que en breve se retomarán los trámites y se desbloqueará la situación desde la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) para permitir al promotor poner en marcha su proyecto comercial. El diálogo finalmente se ha impuesto ante una iniciativa que supondrá un balón de oxígeno para el parque, creará puestos de trabajo y actividad económica y, además, ahora tendrá un beneficio directo para el pequeño comercio con este laboratorio.

Finalmente se ha optado por buscar una salida intermedia que garantice la inversión empresarial sin que la zona pierda su esencia de parque tecnológico. Es la única vía para que la sociedad no acabe en quiebra. La venta de la parcela en Rabanales 21 donde se ubicará el centro y el resto del parque comercial se cifró en dos millones de euros y el empresario ya pagó 600.000 euros en el momento de la firma del contrato, mientras que el dinero restante lo pagaría una vez culminaba la operación y si la innovación del PGOU salía adelante. El promotor había previsto una inversión de 30 millones de euros y la creación de 400 puestos de trabajo.