Saltar al contenido
  • por

El tirón de las marcas blancas se resiente con la mejora económica

Larioja.com 05/06/2016 – Cada español gastó una media de 1.502 euros al año en alimentación el año pasado, un 6% más que antes de la crisis (91 euros menos en el 2007).

Los años de crisis obligaron a muchos hogares a variar sus hábitos alimenticios y se produjo un notable incremento del consumo de productos de marcas blancas. Sin embargo, las mejores perspectivas económicas comienzan a notarse también en la cesta de la compra y se está produciendo un paulatino descenso en esta demanda. Así, si en el 2012, cuando el país estaba más afectado por la recesión, más del 22% de los españoles admitía que compraba muchos productos de marcas de distribuidor, en el 2015 ese porcentaje ha caído a la mitad y apenas llega al 10% (9,7% concretamente). Esto refleja el ‘Informe del consumo de alimentación en España 2015’ publicado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

•             67.043 millones de euros destinaron los hogares a la alimentación en 2015, un 0,9% mas que en el 2014.

•             31.994 millones de euros se gastaron en alimentación fuera de casa, un 1,2% más que el año anterior.

•             10,8% de los españoles hace ya la compra por internet, exactamente el doble que lo hacían en el año 2007.

También se ha incrementado el porcentaje de personas que no compra nunca marca blanca y ha pasado de un 8,7% en el 2012 a un 12,3% en la actualidad. Aun así, el peso de las marcas del distribuidor sigue siendo enorme y más del 87% de los entrevistados reconoce adquirir algún producto de este tipo (en el año 2012 era más del 91%). En conclusión, el informe refleja una menor tendencia a sustituir la marca de fabricante por la de distribuidor, al disponer de un poco más de dinero en sus bolsillos.

La reactivación de la economía también está repercutiendo en el gasto total en alimentación, que en el 2015 experimentó un ligero crecimiento de poco más del 1% y rompió con la tendencia a la baja del 2014, cuando cayó un 3,2%. Los españoles gastaron en comida y bebida 99.037 millones de euros, aunque sigue estando por debajo de los 100 millones que se superaron en el periodo del 2009 al 2013.

Si se circunscribe al hogar, el gasto total en consumo alimentario en el 2015 ascendió a 67.043 millones, lo que supone un crecimiento del 0,9% respecto al año anterior, pero vuelve a romper con el acusado descenso del 2014 (-3,5%). En volumen, sin embargo, bajó un 1,3%, lo que significa que los hogares están dispuestos a pagar más por la alimentación y bebida aunque esto no suponga comprar más.

La progresión se ve de forma más clara si se alude al gasto per cápita: así, en el 2015 los españoles gastaron una media de 1.502 euros por persona (un 1,3% más), frente a los 1.482 del 2014 y los 1.468 del año 2012. Solo en el 2013 hubo un ligero repunte de casi el 4% y se superó los 1.524 euros de gasto. Como apunte, en el 2007 el gasto per cápita era de 1.411 euros, apenas 90 euros menos que en la actualidad, pero hay que tener en cuenta que el precio de los productos también era bastante más bajo.

Las comunidades donde más se gastó per cápita son Cataluña (1.766 euros), País Vasco (1.763) y Cantabria (1.703); en las que menos, Castilla-La Mancha (1.271), Extremadura (1.275) y Andalucía (1.301).

¿Qué comen los españoles?

Una parte muy importante de la alimentación en los hogares se basa en productos frescos (fruta, verduras, pescado, carne, pan, huevos…), que suponen el 41,3% del volumen total consumido y un 44,5% del presupuesto total de la cesta de la compra, prácticamente idéntico al del 2014. El restante 55,5% lo copan el resto de alimentos, cuyo incremento ha sido algo mayor, del 1,5%.

Durante el 2015 el consumo de carne y pescado ha caído un 2 y 2,4%, respectivamente. El pescado preferido por los consumidores es el fresco, con una cantidad media por persona y año de 11,64 kilogramos, seguido de los mariscos y moluscos (6,96 kg), las conservas (4,47 kg) y, por último, el congelado (2,82%).

La fruta y hortalizas frescas también tienen menos aceptación en los hogares: han bajado en volumen un 3,7% y 4,7% respectivamente. Al igual que el pan, arroz, legumbres, cafés e infusiones. Destacan los pronunciados descensos en el consumo de sal (un 5,5% menos), aceite (-6%) y azúcar, cuyo volumen se ha reducido un notable 11%.

En cambio, la ingesta de leche permanece estable (con clara preferencia por la semidesnatada), al igual que la bollería, pastelería, cereales y productos navideños.

En el lado contrario, han experimentado un fuerte ascenso el consumo de alimentos como los derivados lácteos (1,5%), la pasta (1,5%), los frutos secos (2%) y, principalmente, los platos preparados (4,1%) y el agua envasada (6,9%).

Mejor si es supermercado

El supermercado sigue siendo el canal preferido por los españoles para realizar sus compras, lo que representa el 44,1% del total. Sin embargo, para adquirir productos frescos, la mayoría se decanta por la tienda tradicional (35,6%).

Los principales condicionantes a la hora de elegir el establecimiento son, como en el 2014, la calidad, la proximidad y los buenos precios, aparte de las ofertas.

Como es normal, lo digital está en alza y un 10,8% de los entrevistados dijo haber realizado alguna compra de alimentación a través de internet, una cifra récord y que exactamente supone el doble que en el 2007, aunque todavía apenas representa el 0,8% de las compras totales.

Ver noticia original: http://www.larioja.com/economia/201606/05/tiron-marcas-blancas-resiente-20160605004056-v.html

 

AGECU