El tribunal rechaza el recurso que presentó el Gobierno Vasco y elimina del calendario los dos periodos oficiales de descuentos

La tradición de irse de rebajas el 7 de enero, después de la fiesta de Reyes, podría pasar a la historia. El Tribunal Constitucional ha dado un nuevo revés al Gobierno Vasco y ha anulado los dos periodos oficiales de rebajas (el de enero y el de julio) que se mantenían blindados en la Comunidad Autónoma Vasca, por ser competencia de Lakua. De este modo, con el Real Decreto de 2012 que pasará a estar en vigor también en la CAV, la duración e implantación de los descuentos regulados serán decididas libremente por cada comerciante. La medida está encaminada, según se recoge en el auto emitido por el Alto Tribunal, a “impulsar el sector del comercio”.

Si antes los grandes distribuidores podían permitirse ofrecer grandes descuentos y promociones especiales sin necesidad de usar el término rebajas, la modificación de la normativa impuesta desde el Gobierno de Rajoy supone un golpe más para los pequeños comerciantes. “Ver el efecto que tendrá es una incertidumbre más para el comerciante, el escenario actual no es estable, cambia muy rápido y no hay más que ver lo que ha pasado con el Black Friday en solo dos años; esto es una llamada de atención más que nos obligará a adaptarnos, un paso más en la liberalización y la globalización que no cuenta con los pequeños empresarios”, reflexiona Iñaki Martínez Peñalba, presidente de la Federación Mercantil de Gipuzkoa. Considera que, pese al cambio legal, seguirá habiendo rebajas al final de cada temporada, porque ese periodo es necesario para el comerciante para liberar su stock y poder afrontar la siguiente temporada. “Pero no se puede vender a cualquier precio, no puede haber rebajas continuas”, afirma Peñalba. “El comerciante pequeño no compra para vender en rebajas”, añaden desde Cecobi, la patronal del comercio de Bizkaia.

De todos modos, Peñalba afirma que, de hecho, las grandes cadenas ya hacen ofertas y descuentos importantes sin necesidad de denominarlas rebajas, por lo que no sabe cómo afectará este nuevo cambio y la eliminación de las restricciones para los periodos de descuentos.

La sentencia confirma el decreto de Rajoy de 2012, por el que cada comercio puede decidir la implantación de todo tipo de descuentos

Aunque Peñalba está convencido de que, al igual que los comerciantes deben adaptarse a los nuevos escenarios, la Administración también tiene su parte de responsabilidad en determinadas cuestiones con las que “hay que ser exigentes”. El presidente de la Federación Mercantil de Gipuzkoa pide, en ese sentido, una reflexión y que no se faciliten suelos a precios ventajosos para nuevos centros comerciales, un modelo de negocio “en el que el pequeño comercio no tiene cabida” y que solo posibilita crecer a las grandes cadenas. Menciona, en ese sentido, su preocupación por la situación de Donostia, con la futura apertura de un nuevo centro comercial en Illunbe, otro previsto en San Bartolomé y la ampliación de Garbera, que la Federación Mercantil ha recurrido en los tribunales. “Estos centros comerciales supondrán ingresos para el Ayuntamiento, pero no para la Diputación, porque los grupos inversores extranjeros no tributarán aquí, no ayudarán a pagar nuestras pensiones”, incide Peñalba, que insiste en que la Administración debe contar con el empresario local.

RECURSO

El Ejecutivo Vasco recurrió el Real Decreto-Ley 20/2012 referido a horarios y ventas especiales por considerar que invadía competencias y que perjudica la diversidad y permanencia del entramado comercial por plantear liberalizaciones totales. Sin embargo, la resolución del TC no ha sido favorable al Gobierno Vasco, sino que da la razón a la ley dictada por el Gobierno Rajoy en 2012. El auto recoge que a partir de ahora quedan liberalizados “completamente” los periodos de rebajas, hasta ahora regulados y restringidos a dos periodos al año, uno en verano y otro en invierno. En realidad, su liberalización total es una manera de acabar con ellas tal y como las conocemos, ya que todo lo que definía este periodo desaparece. Tras la temporada estival, ya no habrá un periodo obligado para hacerlas, ni una franja mínima de descuentos, ni restricciones sobre el tipo de prendas que pueden o no estar sujetas a esa promoción: “Las medidas propuestas son de carácter general, para todo tipo de actividades de promoción de ventas -rebajas, saldos, liquidaciones o cualquier otra oferta promocional destinada al incremento de las ventas-”.

Además, la nueva ley amplía el horario comercial semanal hasta las 90 horas, cuando actualmente en Euskadi es de 72, muy por debajo de la normativa estatal y de las pretensiones de las grandes superficies, que abogan por mayor libertad horaria. La sentencia afirma que “la ampliación de horarios tendrá efectos positivos sobre la productividad y la eficiencia en la distribución del comercio minorista y los precios y proporcionará a las empresas una nueva variable que permitirá incrementar la competencia efectiva entre los comercios”. Una afirmación que no comparte el propio sector del comercio, que augura que este cambio de normativa intensificará en algunos casos los problemas que el comercio lleva arrastrando con la crisis. “Habrá que esperar”, lanzan.

Otros aspectos que regula la nueva normativa son los horarios comerciales y que pasa de ocho a diez festivos abiertos durante todo el año, con las excepciones de los establecimientos de menos de 150 metros de superficie comercial y de las zonas turísticas de ciertos municipios como Donostia.

Fuente: noticiasdegipuzkoa.com