Los consumidores de nuestro país son ya veteranos en lo que adquirir a golpe de clic viajes, ropa o tecnología se refiere, pero pocos se atreven a abandonar las bolsas y la tradicional lista y a hacer la compra en Internet.

A día de hoy, empujar un carrito y cubrir las necesidades básicas de alimentación siguen siendo uno y sólo entre un 10% y un 20% de los consumidores de nuestro país se decantan por el e-commerce para llenar sus despensas.

Según el informe ‘Comercio Conectado’ de la consultora Nielsen, solo un 10% de los españoles compra alimentos frescos a través de la Red. Tampoco nos decantamos por esta vía para adquirir productos de limpieza (sólo un 10% prefiere Internet), vino y bebidas alcohólicas (8%), medicinas y productos para la salud (11%) o artículos para bebé (7%).

Por tanto, los tradicionales supermercados y comercios especializados (como las carnicerías, farmacias o fruterías) aun están lejos de la inexorable extinción que ya está afectado, según el estudio, a las agencias de viajes (sólo un 9% acude más a ellas para reservar sus vacaciones que a Internet) o las taquillas de teatros y cines (donde ese porcentaje alcanza el 11%).

Comida a domicilio y productos de belleza

A pesar de este apego nacional a los establecimientos ‘de toda la vida’ para realizar la compra, hay dos categorías en las que el apellido «online» empieza a seducir a los españoles sin remedio.

La consultora señala que un 24% de los consumidores ha decidido confiar en la hostelería digital y recibe en casa pedidos procedentes de restaurantes y que otro 27% se ha aventurado a hacerse con productos de belleza y cuidado personal sin pisar un comercio físico. Gustavo Nuñez, director general de Nielsen España y Portugal, señala que la razón por la que estos segmentos empiezan a desmarcarse y a encontrar su hueco virtual dentro de los hábitos del consumidor es que ambos «satisfacen momentos puntuales de necesidad».

Conquistando al ‘prosumer’

El consumidor actual apenas se parece al que acudía a las tiendas hace una década. El acceso constante a la información y la posibilidad de contactar cuando lo necesiten con cualquier empresa han dado lugar al hiperconectado, proactivo y exigente ‘prosumer’. La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) tiene claro que a esta nueva ‘especie’ hay que conquistarla a todos los niveles y ha establecido una guía para lograrlo en 2017. Así las cosas, señalan que este año será fundamental apostar por un packaging sostenible (para responder a la conciencia medioambiental de los consumidores), por los productos de preparación y consumo fácil (que responden a su escasez de tiempo), por los veganos y/o vegetarianos y por los aptos para todo tipo de alérgicos. Además, la estrategia omnicanal será una constante en la que los distribuidores tendrán que trabajar tanto a día de hoy como en los próximos años para seguir atrayendo a los exigentes ‘prosumers’ a los establecimientos físicos.

Fuente: Expansión