Hasta que nuestros vehículos aparquen solos, una buena opción para ser más eficientes al volante es emplear las soluciones que ayudan a buscar plazas de estacionamiento.

Un 30% del volumen del tráfico del centro de las ciudades es causado por coches buscando aparcamiento, según un informe de Bosch. Para hacer frente a esta situación, la compañía está desarrollando soluciones inteligentes orientadas a simplificar la búsqueda de plazas libres e incluso poner en marcha el aparcamiento automatizado.

Antes de que el vehículo llegue sin conductor a la plaza de estacionamiento -Bosch estima que esto estará disponible antes de 2020- ya hay innovaciones que facilitan mucho el aparcamiento. En concreto, en la fábrica Robert Bosch ubicada en la calle Hermanos García Noblejas de Madrid, la alemana produce 200 millones de unidades de sensores de ultrasonidos. Gracias a estos dispositivos que se instalan en los vehículos, el coche es el que mide el hueco de aparcamiento, la mejor trayectoria, las maniobras necesarias y el número de movimientos para aparcar correctamente. El conductor sólo tiene que dejarse llevar.

Por otra parte, los sensores de ultrasonidos de Bosch monitorizan permanentemente el entorno alrededor del vehículo al estacionar y en caso de detectar un obstáculo, avisan al conductor y si éste no reacciona, detiene el coche por completo. Decisión importante si tenemos en cuenta que, según un estudio de Allianz, los accidentes al aparcar y maniobrar representan el 40% de todos los accidentes causados por colisión.

BUSCAR APARCAMIENTO

Según el estudio Smart Parking Systems Market to 2025, los sistemas de smart parking alcanzaron un valor de 70,34 millones de dólares en 2015, y llegarán a generar negocio por valor de 430,38 millones de dólares para el año 2025.

Libelium, compañía tecnológica aragonesa, ha diseñado un dispositivo que se instala en la superficie del asfalto para aparcamientos públicos al aire libre, que permite identificar dónde hay plazas libres. De esta forma, a través de la correspondiente aplicación de visualización, el conductor puede saber dónde puede encontrar un hueco e incluso podría reservar la plaza antes de llegar a ella.

Similar es la tecnología de Bosch, que mediante sensores especiales de ocupación instalados en el pavimento, indican si una plaza está libre o no. Los sensores transmiten esta información en tiempo real y los conductores pueden consultar estos datos en un mapa a través de sus smartphones o de Internet, simplemente para localizar una plaza disponible y dirigirse a ella.

En un proyecto piloto en Berlín, Siemens propone instalar sensores en las farolas para identificar las plazas disponibles en la vía pública.

Por su parte, Wazypark o Parkopedia son apps donde los conductores avisan desde la aplicación cuando dejan un hueco libre en un aparcamiento para que otros usuarios vayan a ocuparla.

Un proyecto mucho más futurista que ya se está probando en Alemania como piloto es el Automated valet parking, una función de Bosch destinada a que el coche aparque automáticamente. El conductor simplemente deja su vehículo en la entrada de un párking y, mediante una app para el smartphone, le ordena al coche que encuentre plaza y estacione. El coche y el párking se comunican entre sí y los sensores de pavimento le indican las plazas libres y cómo llegar hasta ellas. Bosch afirma que esta tecnología estará disponible antes de 2020.

Las facilidades para estacionar no sólo se basan en encontrar sitio fácilmente o que nuestro coche conduzca solo. La compañía Bip&Drive ha ampliado su negocio y ahora, además de continuar como líder en el sector del telepeaje en España, permite a los usuarios utilizar el mismo dispositivo para aparcar en párkings de las principales ciudades españolas sin necesidad de pasar por caja ni validar el ticket.

Además, ha llegado a un acuerdo con Telpark y sus usuarios podrán pagar el estacionamiento regulado en la vía pública con su dispositivo de telepeaje desde el móvil.

Las aplicaciones ElParking de Eysa y E-park también permiten pagar los parquímetros callejeros desde el móvil.

EL ESTRÉS DE APARCAR

«De media, un usuario pierde 20 minutos cada vez que busca aparcamiento. No sólo eso, sino que el 32% de las multas que se extienden son por estacionamiento incorrecto. Además, sólo el 27% de los edificios residenciales de Madrid tienen párking y el 30% del tráfico y embotellamientos urbanos se atribuye a los usuarios que buscan un sitio donde aparcar su coche», explica Carlos Jiménez, CEO de Valeet, una app de aparcacoches que opera -por ahora- en el centro de Madrid.

Su funcionamiento es sencillo: el usuario indica mediante la aplicación a dónde se dirige, y uno de los conductores profesionales de Valeet le estará esperando para hacerse cargo del coche. Tras comprobar su identidad, el vehículo será llevado a un párking privado y cuando el cliente decida, será devuelto, incluso si ese lugar es distinto al de la recogida. El precio de este servicio es de 8 céntimos por minuto e incluye un seguro de hasta un millón de euros gracias a un acuerdo con Axa. «Nuestro futuro más inmediato es la ampliación de área en Madrid y la apertura en Barcelona. Queremos que en 2017 la gente se olvide de buscar sitio para aparcar», augura Jiménez.

Parecida es la app Llollo, que permite a particulares y empresas solicitar un agente en tiempo real para que aparque el coche en aeropuertos y estaciones de tren y lo devuelven en el día y el lugar indicados.

Fuente: Expansión