La estrategia de las grandes cadenas de moda por abrir locales muy grandes, la llegada de nuevas firmas a España y las trabas que ponen algunos ayuntamientos para conceder licencias están provocando una escasez de establecimientos en las zonas comerciales más importantes de las ciudades y unas rentas de récord.

Esta escasez está llevando al traste los planes de crecimiento de los gigantes textiles. Primark, por ejemplo, lleva tiempo buscando un espacio para abrir una megatienda como la que posee en la Gran Vía de Madrid. La empresa también está teniendo problemas para aterrizar en el centro de Sevilla y Valencia. A Uniqlo, por su parte, le ha costado varios años encontrar en Barcelona un emplazamiento adecuado para abrir su primera tienda en España, que finalmente se inaugurará en otoño, en el paseo de Gràcia.

Primark y Uniqlo siguen la estela de Inditex, la pionera de esta estrategia. H&M y Mango, por su parte, también han entrado en una carrera desenfrenada por contar con las mejores tiendas en las zonas de mayor tránsito de clientes. “El objetivo es que se conviertan en una experiencia de compra única para el cliente. Además, es una gorma de potenciar la imagen de marca”, precisa Óscar García, director Nacional  de High Street & Tenant Rep de CBRE España.

Zara abrió el año pasado un gran local en la plaza de Catalunya, de 3.600 m2, y se prepara para inaugurar otra en el paseo de la Castellana. La competencia es tan intensa que cuando Inditex mueve alguna de sus tiendas a un local más grande en la misma zona, el espacio disponible lo suele ocupar otra de sus marcas. Como resultado, el producto escasea y se encarece. Las megatiendas pueden alcanzar una renta anual de más de dos millones, aunque, según los expertos consultados por el diario Expansión, la rentabilidad está casi asegurada con ingresos de entre 10 y 15 millones de euros.

Fuente: Revista Centros Comerciales