España es uno de los países de Europa con más bares por habitante, y también con más tiendas. Cualquier consumidor, en el trayecto que hace de casa al trabajo, puede encontrarse con una o varias de estas cadenas: MercadonaCarrefourDiaEroskiLidl o Grupo Auchan.

Son los ‘seis magníficos’ de la distribución, los principales grupos del país que acaparan el 53% del gasto total de los hogares en productos de gran consumo.

Desde 2011 han incrementado su cuota en 16 puntos, a costa del resto de cadenas de tamaño más pequeño y el comercio tradicional, a los que han robado clientes.

En la última década «se ha producido una importante concentración en este sector», explica César Valencoso, socio experto en la materia de la consultora Kantar Worldpanel. Esto es en parte por la llamada «guerra los frescos». Si antes acudíamos a las tiendas especializadas (los pequeños comercios de barrio, fruterías, pescaderías, carnicerías y mercados) a llenar nuestra nevera de frutas y verduras, ahora lo hacemos en las grandes superficies organizadas.

«Supermercados e hipermercados han reaccionado a esa demanda del consumidor por el producto fresco y se han comido al llamado canal especialista. Este es el que más ha sufrido y el que más cuota ha perdido», ilustra el experto de Kantar.

Las seis citadas cadenas son las que se repartieron el gasto que hicieron los españoles en alimentación, bebidas y droguería el pasado año. Mercadona sigue siendo líder, con una cuota de mercado de casi el 23%, según datos de Kantar. Aunque en este caso lo relevante no es tanto el liderazgo de la cadena valenciana, sino el hecho de que haya estabilizado su crecimiento, según destacan fuentes del sector. Su cuota creció dos décimas en 2016 pero «ya no experimenta los crecimientos de los años precedentes», explican estas fuentes.

En 2001 tenía una cuota del 8% y hoy roza el 23%. El grupo está en nueve de cada 10 hogares, por lo que «esta estabilización es una consecuencia lógica de su expansión. En esta evolución está cerca de su techo», añaden.

Fenómeno Lidl

Las otras dos cadenas con presencia nacional a las que más acudimos a comprar son Carrefour y Dia. Ambas cerraron 2016 con una cuota del 8,5%, la misma que tenían en 2015, lo que quiere decir que ni ganaron ni perdieron clientes. Según César Valencoso, desde el año 2009, año en el que se escindieron, tanto Carrefour como Dia «han tenido una evolución positiva».

Si en la década pasada, y sobre todo en los años de crisis, Mercadona fue la novedad, ahora asistimos a una especie de «fenómeno Lidl». La cadena alemana fue la que más creció en 2016. Lo hizo medio punto y ya se sitúa como la quinta más visitada por el consumidor español.

Este grupo, que abrió sus primeras tiendas en España a mediados de los 90, «experimentó un crecimiento más moderado en sus inicios y es ahora cuando se está disparando. Es el gran ganador del año», explica Valencoso. A este auge le han ayudado golpes mediáticos, como el de su crema hidratante Cien. Sus ventas se dispararon después de que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) la destacara como la mejor del mercado en relación calidad-precio. Este tipo de noticias «han ayudado a dar una imagen de cadena con buenos precios que al mismo tiempo ofrece un producto de calidad», explican en el sector.

Eroski pierde

A diferencia de las cadenas citadas, Grupo Eroski sí ha ido perdiendo cuota en los últimos años, en parte por el proceso de reestructuración que ha acometido. Vendió varios hipermercados a Carrefour y más de 100 tiendas a grupo Dia. En 2001 tenía una cuota del 7,3%, llegó a alcanzar un 7,8% en 2009 y a partir de ese año, justo antes de la crisis, empezó a caer, hasta llegar al 5,8% de presencia en 2016.

Según fuentes del sector, el crecimiento de Mercadona, Lidl, Carrefour o Dia «no ha sido a costa de las otras. Ninguna de estas cadenas se ha comido al resto. Lo que ha ocurrido es que el mercado se ha concentrado en estas seis, a costa sobre todo del comercio pequeño, de las cadenas más pequeñas».

Otra cadena que asoma la cabeza, aún tímidamente, pero que dará que hablar es Aldi, también de origen alemán. Es, fuera de las grandes cadenas, el tercer grupo que más creció el año pasado, tras Lidl y Consum.

Fuente: El Mundo