Se trata de primer espacio urbano del grupo, un concepto de tienda del futuro en el que el grupo ha invertido mucho y que, sin funciona, podría exportarse a otras ciudades y países.

Ikea abre mañana su primera tienda urbana en el centro de Madrid. Se trata de un modelo de espacio diferente, ubicado en el centro de la ciudad y no en la periferia, como hasta ahora, y que ofrece una experiencia de compra también distinta. Ikea ha invertido un millón y medio de euros en esta apuesta que, si funciona, podría exportarse a otras ciudades y países.

Los clientes de Ikea en Madrid ya no tendrán que peregrinar hasta las zonas periféricas para amueblar sus hogares. Este concepto de espacio experimental está más pensado para que el cliente disfrute paseando por la tienda, trasteando con las novedosas tecnologías que ésta incorpora o aprendiendo sobre decoración en los talleres que se van a desarrollar.

La tienda se ubica en la madrileña calle Serrano, enfrente de Zara Home, con quien se disputará la clientela. En este Ikea, que estará especializado en mobiliario y decoración de dormitorios, el consumidor podrá customizar sus muebles, recibir asesoramiento en materia de decoración, asistir a talleres, preguntar dudas al armario interactivo o tomarse un aperitivo.

Según dijo Lorenzo Meazza, responsable de Interiorismo de Ikea Ibérica, durante la presentación del proyecto a los medios hace unas semanas, se trata de «crear un espacio único, un lugar donde entretenerse, en el que experimentar y dialogar con el cliente, que éste quiera quedarse aquí porque se siente como en su casa».

Ikea temporary, como se ha bautizado este nuevo concepto de tienda, estará abierta seis meses, que es el periodo de prueba que se ha dado la empresa para ver cómo marcha el experimento, que, si funciona, se podrá replicar el modelo en otras ciudades españolas y también en otros países.

España, donde la marca lleva ya 20 años, es, así, el mercado en el que la cadena va a testar este formato, que supone «una reflexión hacia el futuro», según Antonella Pucarelli, directora general adjunta de Ikea en nuestro país.

Armario interactivo

Esta tienda del futuro tiene 900 metros cuadrados, contará con 30 empleados y supone una auténtica revolución, no sólo para la cadena sueca, sino para otras muchas marcas, pues incorpora nuevos inventos como un armario interactivo que dirá al cliente cómo debe organizar su armario en función del espacio que tiene en casa y su estilo de vida.

De momento el espacio está dedicado a muebles y complementos para los dormitorios, que es una de las áreas más demandadas por los clientes, aunque la temática podrá cambiar, si funciona el concepto.

En el establecimiento hay una especie de fotomatón en el que el consumidor podrá grabar sus dudas en materia de decoración y el equipo de Ikea se las resolverá en pocos días, además habrá talleres y conferencias sobre interiorismo (la tienda tiene hasta una pequeña grada para acoger al público) y una zona donde customizar el producto.

El cliente podrá así grabar su nombre en los cojines que compre, por ejemplo. También hay un servicio de decorador gratuito, para orientar al cliente, en la tienda o en su casa, sobre cómo amueblar o decorar su hogar.

La clásica bolsa azul de Ikea cambia de color. Ahora será rosa. El escaparate se renovará cada mes. La idea es que cada visita a la tienda nunca sea igual que la anterior, que el cliente «se sorprenda en cada visita», señalan en el grupo.

El proyecto se enmarca dentro de la nueva estrategia multicanal de Ikea, un plan a 10 años vista que incluye potenciar la venta a través de Internet y cuyo objetivo es que el 80% de los españoles tengan un Ikea a menos de una hora de su casa. Desde enero empezó a vender a través del canal online. Este supone ahora algo más del 3% de la facturación del grupo.

El grupo está explorando nuevos formatos de superficie para responder a las necesidades de un cliente que cada vez exige vivir una experiencia distinta cuando va a una tienda física a comprar. La pasada Navidad ya abrió dos tiendas temporales parecidas a este nuevo formato en el centro de Madrid y en Barcelona.

Fuente: El Mundo