La revolucionaria apuesta de Gravient une realidad virtual y analítica de datos y pasa de cautivar a SEAT y al salón del automóvil de Ginebra a ofrecer una solución para supermercados y comercios ‘on line’.

La realidad virtual ha encontrado una vía de entrada en la sociedad a través de las aplicaciones lúdicas. Sin embargo, una compañía catalana divisa su potencial directamente en los negocios. «Si se queda en el ámbito del ocio terminará relegada sólo a las gafas 3D, pretendemos que resuelva problemas de la vida cotidiana», explica el CEO de Gravient, Javier Masana. La empresa nacía el pasado mes de diciembre como spin off de la compañía 4Crew y su modelo de negocio pasa por hacer de la realidad virtual un valor para el sector privado, especialmente mejorando la experiencia de usuario.

Mucho tendrán que decir, en este sentido, los comercios on line y retailers porque además de realidad virtual, Gravient añade una capa de analítica de datos a las plataformas de compra por internet. Ya acostumbrados a escuchar las frustraciones de la compra en los supermercados online, la compañía desarrolla un mercado virtual que en tiempo real presenta una experiencia que simula la conjugación entre el mundo físico y el virtual. «La analítica es muy importante porque se trata de un marketplace que mejora la experiencia de compra del usuario en tiempo real. Analiza los patrones de conducta del consumidor y le ofrece productos en función de sus necesidades», aclara Masana.

Traducido a la práctica, el usuario puede entrar en un entorno de realidad virtual desde su casa y escoger productos. Un entorno que, según explica el CEO, en una primera fase «será esférico». Se le mostrarán unos productos determinados si, por ejemplo, tiene alguna alergia y, además, ofrecerá recomendaciones de ingredientes relacionados con otro que haya seleccionado, o lo que es lo mismo, la receta acompaña a la compra.

El análisis de los patrones de compra también permite la venta de datos a las marcas. Se trata de un marketplace donde los proveedores colocan sus productos y además pueden utilizar los datos. «Lo que al final convierte a la realidad virtual en un negocio B2B y B2C», resuelve el CIO, Marcel Medina.

En la pasada edición del Automóvil de Ginebra, SEAT presentó un configurador digital que Gravient desarrolló específicamente para la ocasión. Esta plataforma de realidad virtual permite configurar el vehículo previa compra. «Los concesionarios acabarán siendo un showroom de realidad virtual en el que los usuarios seleccionarán las preferencias para su coche», dice Masana.

Los nuevos hábitos de compra on line propician que las firmas de ropa pierdan dinero con esta plataforma de compra. Casos como que el usuario adquiera tres prendas y termine devolviendo dos porque, además, la entrega también es gratuita. En una diversificación para la moda, la compañía se inclina por un desfile virtual que se desarrolla para las marcas. «Les permite ver el producto, la textura, cómo cae la tela o los botones», expone Masana. Su sistema, apunta, podría resolver las pérdidas económicas que derivadas del e-commerce para muchas marcas.

Otro de los proyectos de Gravient es el realizado para la Marina Vela del Puerto de Barcelona, situada junto al Hotel Vela. Aquí ha desarrollado una reconstrucción con realidad virtual de su resultado final. Los potenciales clientes de los amarres pueden así pasear por el puerto terminado y ver las perspectivas. «Lo mismo se podría trasladar también al sector inmobiliario», avanza Masana.