La Comisión estudia la viabilidad de una tasa a la publicidad online a nivel europeo

Pone en el radar a las empresas de retail con proveedores en el extranjero

«El marco legal actual no se ajusta a las realidades modernas. Las reglas impositivas que usamos hoy en día fueron diseñadas para la economía tradicional y no logran adaptar las actividades que, cada vez más, se fundamental en bienes intangibles y datos. Como resultado, el tipo efectivo para las empresas digitales de la UE se estima que es la mitad que el de las empresas tradicionales, y a menudo mucho menos».

La Comisión Europea ha presentado esta mañana su ambiciosa agenda para un nuevo marco fiscal, que espera poder tener listo para los 28 en la primavera del año que viene. La razón es clara: la economía digital ha superado los esquemas, los ha desbordado y dejado al aire las vergüenzas tributarias. «Los parches unilaterales de los Estados Miembros para abordar el problema amenazan con crear nuevos obstáculos y agujeros en el Mercado Único», denuncia Bruselas.

Por eso sólo hay una opción: ir todos a por todas, buscar «una reforma fundamental de las reglas impositivas internacionales para asegurar que hay una relación mejor entre cómo se crear el valor y dónde es gravado. Los Estados Miembros deberían converger hacia una posición fuerte y ambiciosa», dice la Comunicación aprobada ayer por el Colegio de Comisarios, con la que presentarse ante la OCDE y el G20 en primavera y pedir un esfuerzo mundial. Pero si no se lograra un consenso dentro de las instituciones internacionales, la UE debe intentarlo en solitario, dice el equipo de Jean-Claude Juncker.

La idea es que la propuesta para una Base Imponible Común Consolidada (CCCTB en sus siglas en inglés) acoja también un marco para los negocios del futuro, pero Bruselas erconoce que «soluciones a corto plazo como un impuesto sobre las ventas o sobre la publicidad online a nivel de la UE deben ser evaluadas». O un impuesto para «ciertos pagos hechos a proveedores no residentes de bienes y servicios adquiridos online».

Bruselas pone en el radar a las empresas de retail con proveedores en el extranjero, para las que sugiere que podría buscar una tasa. El vicepresidente Valdis Dombrovskis ha recordado hoy que «entre 2008 y 2016 los ingresos de las cinco mayores empresas de e-comercio de retail crecieron un 32% anual. Durante el mismo periodo, los ingresos de todo el sector retail en la UE lo hizo de media un 1% anual». Y para ellas valora que se podría introducir una retención sin los proveedores no son residentes.

«En lo que se refiere a impuestos, la Comisión aplica un simple principio: las empresas deben pagarlos donde obtienen sus beneficios. Las compañías digitales que no tienen sede física o lugares de venta pero lograr grandes beneficios en la UE no deberían ser una excepción a esa regla», ha señalado el comisario de Asuntos Económicos y Tributarios, Pierre Moscovici.

Según sus números, «los modelos de negocio digitales domésticos están sujetos a un tipo efectivo de sólo el 9%, menos de la mitad que los negocios tradicionales. Esto se debe sobre todo a sus características, con bienes intangibles y beneficios obtenidos por incentivos fiscales. Los negocios transfronterizos digitales son capaces de pagar menos impuestos porque sus intangibles son fácilmente desplazables, por lo que beneficiándose de algunos regímenes tributarios son capaces de reducir su carga fiscal a cero».

La semana que viene, los líderes de la UE debatirán las propuestas técnicas de la Comisión para ese posible impuesto a las ventas o a los ingresos que han solicitado España, Francia, Alemania e Italia. El Eurogrupo la concretará en diciembre y se presentará a la OCDE, para que la organización que dirige Ángel Gurría pueda incluirlas en el informe que remitirá al G20 en la primavera de 2018.

Fuente: El Mundo