Una cadena estadounidense crea un establecimiento sin surtido

El retail físico estadounidense está ideando nuevos conceptos comerciales con el objetivo de superar la crisis en la que se encuentra inmerso ante la pujanza del comercio electrónico y la irrupción de los nuevos hábitos de compra del consumidor nacional.

En este contexto se sitúa la vuelta de tuerca promovida por la cadena textil Nordstrom, que pondrá en marcha de un nuevo modelo de tienda en el que no se podrá comprar artículos. Se trata de una fórmula denominada Nordstrom Local que abrirá su primer activo el próximo 3 de octubre en West Hollywood (California).

El establecimiento contará con una superficie de 3.000 pies cuadrados (unos 280 metros cuadrados), lo que supone un tamaño sensiblemente inferior a las tiendas habituales de la cadena, dotadas de una media de 140.000 pies cuadrados (unos 13.000 metros cuadrados).

El concepto de este modelo de comercio está enfocado a servicios adicionales al cliente, como el asesoramiento o la prueba de prendas. En concreto, el centro dispondrá de un total de ocho probadores, así como de una zona central habilitada para que los clientes puedan conversar cómodamente con los miembros del equipo de sastres y estilistas de la tienda.

En este sentido, los visitantes podrán degustar una copa de vino o cerveza, al tiempo que tendrán la posibilidad de disfrutar de servicios de cuidado estético, como manicuras. No obstante, Nordstrom Local también ofrecerá un servicio de recogida de compras online.

“El panorama del retail continúa transformándose a un ritmo sin precedentes, si bien, sabemos que un elemento se mantiene constante: los clientes siguen valorando un buen servicio, rápido y cómodo”, ha reconocido el vicepresidente ejecutivo de Experiencia de Cliente de Nordstrom, Shea Jensen, que destaca que “encontrar nuevas formas de relacionarse con los clientes es más importante que nunca”.