España es país de la UE con más hectáreas destinadas a la agricultura bio

Lo ecológico tira en España. Es un nuevo nicho de mercado con oportunidades que se multiplican, como reflejan diversos indicadores. Somos el país de la Unión Europea con más superficie dedicada a la producción agrícola ecológica, con casi dos millones de hectáreas. Y el quinto del mundo, tras Australia, Argentina, EE.UU. y China. Por no decir que, por primera vez, entramos en el top 10 de los naciones que más consumen este tipo de productos. Claro que aún así estamos lejos de nuestros vecinos en otras variables: nosotros gastamos 32 euros por persona y año en alimentación bio. A la cabeza está Suiza con 262 euros anuales, seguida de Dinamarca con 191 y Suecia con 177. A mayor distancia, los italianos invierten en esto 38 euros y los británicos 40.

Lo bio, o lo ecológico, o lo orgánico, no es una moda, es una hábito de consumo que ya se ha instalado en parte de la población y cuya demanda seguirá creciendo según todas las previsiones. Se encuentra en plena explosión. En 2016, el 29% de los ciudadanos consumió al menos una vez al mes productos ecológicos y un 25% lo hizo semanalmente. Según los últimos datos de que dispone el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) de 2015, el mercado de productos ecológicos mueve 1.453 millones de euros en España su consumo ha aumentado un 24,5% en tan solo un año, un crecimiento espectacular. Aunque aún lejano a los 35.800 millones de euros en que está valorado el mercado ecológico de Estados Unidos, o los 8.620 millones de euros del alemán o los 5.534 millones del francés.

España es un país eminentemente exportador: el 80% de toda la producción sale fuera de nuestras fronteras

La activación del consumo interno, que empieza a arrancar,es la asignatura pendiente para el sector. Porque hasta ahora España ha sido un país eminentemente exportador (80% de toda la producción sale fuera de nuestras fronteras). A cambio «importamos productos transformados», cuenta Ángeles Parra, directora de BioCultura, la gran feria del mercado ecológico que se celebrará del 9 al 12 de noviembre en Ifema-Madrid.

El gran reto es lograr que en 2030 un 20% de todo el consumo interior sea de productos ecológicos, frente al apenas 2% actual. «Es urgente seguir aumentando la venta en el mercado nacional y no depender de la exportación, porque empieza a darse una competencia fuerte de mercados de países que también comienzan a producir ecológico con precios más bajos, ya que cuentan con una mano de obra más barata y pagan menos impuestos. Son los casos de países del norte de África y del Este de Europa», cuenta Parra. Ayudaría que las administraciones impulsaran y favorecieran el consumo de estos productos en colectividades: comedores de colegios, hospitales…

«Empieza a darse una competencia fuerte de mercdos de países que también comienzan a poducir en ecológico a precios más bajos»

Pero lo que puede ser un acicate para algunos causa preocupación en otros. «Es un sector caliente porque hay gran demanda y es muy rentable. La introducción de grandes productores y comercializadores nos inquieta porque arrasen con nuestros valores, que hemos ido practicando durante años», explica Alberto López, portavoz de la Asociación de Empresarios y Supermercados Ecológicos (Aeseco).

Una filosofía de vida

Y es que los negocios ecológicos no solo son una actividad para obtener un beneficio. El sector está muy atomizado en pequeñas y medianas empresas que ante todo ponen pasión en lo que hacen. «Es un estilo de vida, un compromiso por cuidar la salud, por ser respetuosos con el medio ambiente, por contaminar menos favoreciendo el canal de proximidad y promocionando los productos locales», explica López. Pero es también un sistema con vocación de justicia social, comenta. De ahí que estos productos se ofertan con precios más elevados. «Para dar valor al trabajo. Queremos que los agricultores, ganaderos, productores, elaboradores… sean tratados dignamente», añade López.

Un sector que además se preocupa por innovar, otro de sus grandes valores.«De aquí surgieron los superalimentos, las leches vegetales… que ya se ha introducido en el canal convencional», cuenta Ángeles Parra. Y es constante la investigación por lograr estrategias innovadoras para controlar plagas, tratamientos biológicos con insectos, nuevos cultivos… «Es un sector muy alternativo no solo en la forma de producir sino también de consumir. Por eso surgen cooperativas y comunidades de consumo, cestas de la compra que se venden en web…», dice López. Existen hasta apadrinamientos de cultivos: consumidores que adelantan la financiación a un productor para que pueda cultivar.

Lo ecológico triunfa, ha llegado el momento de su expansión: por la salud del consumidor y por la del planeta.

BioCultura, el gran escaparate verde

Tendrá lugar del 9 al 12 de noviembre en Ifema (Madrid). Es la feria por excelencia del sector, que además aumenta este año en un 56% su superficie expositora, síntoma de que este mercado está creciendo. Se preven 820 expositores de alimentación ecológica, cosmética, artesanías, música, terapias naturales, turismo responsable, textiles, bioconstrucción con materiales inocuos, energías renovables… Y más de 74.000 visitantes que podrán participar en 400 actividades organizadas: desde clases de de nutrición y cocina para aprender recetas saludables a talleres de relajación, charlas sobre reciclaje, jornadas para conocer una arquitectura sostenible y actividades de ecoestética para cuidar el cuerpo por dentro y por fuera. Este año, la comunidad autónoma protagonista será Galicia.

Fuente: ABC