En España, cuando los bares y terrazas están a rebosar es señal de que la economía marcha bien. Si en los años de crisis, los locales se vaciaron de gente y se cerraron muchos negocios, ahora ocurre todo lo contrario. El sector de la hostelería facturó en agosto un 4,1% más con respecto al mismo mes del año anterior. El boom del turismo ha aupado las ventas de los bares, que se han incrementado un 5,5% de media en lo que va de año.

Estos son los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y que confirman tanto la recuperación del consumo, iniciada ya hace dos años, como que España es un país barero: cuando hay dinero, nos gusta salir a comer y cenar fuera.

El país más barero

Por algo somos el país con más locales por habitante del mundo: tenemos uno por cada 175 ciudadanos, según datos de la consultora Nielsen. En España ya hay más bares que en todo EEUU.

La consultora Nielsen ya anticipó a finales del año pasado que habría un crecimiento en las aperturas de bares y restaurantes. Según sus datos de 2016, España tiene hoy alrededor de 244.088 locales tradicionales (bares de día, los nocturnos y hoteles y restaurantes), a los que hay que sumar unos 7.416 establecimientos de restauración organizada (franquicias).

Más bares, más trabajo. Según los datos del INE, en lo que va de año el empleo en hostelería ha crecido un 2,6%. La cifra de negocio en el sector repuntó un 4,1%, gracias al aumento en las ventas de los servicios de comidas y bebidas y del 2,8% en los servicios de alojamiento.

En conjunto, el sector servicios facturó un 6,2% más el pasado agosto en relación al mismo mes de 2016. Los servicios encadenan ya 48 meses de ascensos interanuales. Dentro del sector de la hostelería, el empleo en alojamiento aumentó un 2% con respecto al año anterior, mientras que los servicios de restauración se incrementaron un 2,2%. Con respecto a julio, el empleo en hostelería descendió un 0,4%.

Crece el gran consumo

El sector del gran consumo, que engloba los productos que consumimos diariamente y que compramos en supermercados e hipermercados, creció en 2016 un 2,7%, recuperando así el brío que había perdido durante la crisis.

De hecho, según datos de Kantar Worldpanel, el año pasado salimos mucho más a cenar y comer fuera de casa: en concreto un 2,1% más. Incluso el desayuno, una ingesta que tradicionalmente hacemos más de puertas para adentro, se ha trasladado a la calle: según cifras de la consultora NPD Group.

Este fue el momento de consumo más sacrificado durante la crisis y ahora está creciendo un 3%, según datos hasta junio. También lo que nos gastamos en la primera comida del día: nos dejamos un 2% más que el año pasado. Los desayunos fuera ya generan una de cada cinco visitas en la restauración comercial española.

Fuente: El Mundo