Esta jornada de descuentos que se celebra el último viernes de noviembre marca el clímax de una campaña navideña que se adelanta cada vez más

Hace cinco años pocos españoles sabían lo que era el Black Friday. Hoy se cuentan con los dedos de una mano los que no han comprado alguna vez en esta jornada de descuentos masivos que se celebra cada año el último viernes de noviembre. En nuestro país no sólo hemos sucumbido al llamado viernes negro, sino que incluso hemos españolizado este evento copiado de Estados Unidos: aquí lo celebramos a lo grande, durante todo un fin de semana (hasta el llamado cibermonday) y ya participan hasta las más modestas tiendas de barrio.

El comercio ya ha preparado su artillería y muchos han comenzado a disparar sus ofertas y descuentos con un único objetivo: aflojar el bolsillo del consumidor. Del Black Friday hemos pasado al Pre-Black Friday e incluso al Blue Friday, que es el nombre que ha usado la firma automovilística Ford para hacer sus ofertas durante el mes de noviembre a aquellos que quieran comprar sus coches.

Apenas hemos metido la sombrilla en el armario y ya calentamos motores para una campaña de Navidad que arranca en el mes de noviembre, tiene su clímax en el citado día y se prolonga hasta las rebajas de enero. Casi tres meses de gasto en los que el calendario festivo pone siempre una excusa para comprar sin remordimiento.

A pesar de que la climatología y la crisis política de Cataluña han tenido un impacto sobre el consumo en el arranque del otoño, el sector espera redondear un buen fin de año, pues, como explica Ignacio Biedma, de la consultora Nielsen, el gran consumo, incluso en época de crisis, se mantiene estable, porque «comer y beber es algo que no dejamos de hacer».

El gran día

Esta campaña tiene su punto de arranque con el Black Friday, que este año se celebra el 24 de noviembre. Además de grandes empresas como Inditex, Mango, El Corte Inglés o Carrefour, se sumarán también las tiendas de barrio y una de cada tres pymes, según las previsiones que maneja la Confederación Española del Comercio (CEC).

El año pasado cuatro de cada cinco españoles compró en el Black FridayLa afluencia de gente en las grandes arterias comerciales de la capital fue tal que incluso Metro de Madrid tuvo que reforzar su operativo para evitar colapsos y aumentar la frecuencia de trenes.

En origen el viernes negro era el día en el que se realizaban los descuentos en las tiendas físicas y el lunes siguiente era el día grande de las ofertas en la compra onlineHoy se mezclan todas en un fin de semana de despilfarro onmicanal.

Amazon se ha convertido casi en emblema del Black Friday. De hecho, fue el gigante del comercio electrónico el que lo exportó de Estados Unidos y lo empezó a poner de moda en nuestro país. Desde entonces, cada año bate récords de pedidos. El pasado año se registraron más de 940.000 en menos de 24 horas.

Este año el grupo ha creado un sitio especial para presentar todas sus ofertas y guiar al usuario. De hecho, para poder afrontar este pico de consumo Amazon reforzará su plantilla con 3.000 personas de cara a esta fecha y para la campaña de Navidad, algo que también harán Toys’R’Us o ebay, entre otras.

Despilfarro omnicanal

En las próximas diez semanas se concentrarán alrededor del 20% de las ventas de todo el año en gran consumo, según explica Ignacio Biedma. En Nielsen prevén un aumento de la facturación del sector de entre el 4% y el 4,5%. En la consultora reconocen que hace unos años las ventas se producían sobre todo en las tres semanas clave de diciembre y la primera de enero. Hoy noviembre le rasca protagonismo al último mes del año.

En los supermercados, la llamada cesta de Navidad (los productos típicos como dulces navideños, alcohol de alta graduación y mariscos) facturó un 5% el pasado año. Para el primer semestre del año que viene Nielsen calcula un incremento de en torno al 1,5%. «Fenómenos comerciales como el Black Friday son una palanca cada vez más importante para el consumo navideño», señalan en Anged, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución.

La cara B

No todo son lindezas, pues la otra cara de la moneda es que de «el Black Fridayperjudica y determina en cierta forma el funcionamiento de la campaña de Navidad, ya que mucha gente adelanta sus compras a esta fecha», explica elpresidente de la CEC, Manuel García-Izquierdo.

Fuentes del sector creen que al final para el comercio «lo importante es que el consumidor compre, da igual si lo hace un mes antes». Como parece que ser previsor puntúa, dentro de poco la carta a los Reyes va a haber que escribirla en el mes de octubre.

Según advierten en la Confederación Española del Comercio, este año la campaña navideña podría verse alterada por dos factores. Uno es el buen tiempo que ha hecho hasta hace poco y que ha disuadido a la hora de comprar, por ejemplo, ropa de otoño o invierno.

Manuel Martín-Izquierdo apunta que este hecho, «la necesidad de los comercios de dar salida al stock acumulado, va a determinar en gran medida cómo transcurre el Black Friday de 2017 y, en consecuencia, también las ventas de la campaña de Navidad».

El segundo factor que puede ensombrecer el consumo en estas fechas es la inestabilidad política como consecuencia de la crisis en Cataluña, «que ha provocado una caída en la confianza del consumidor», dicen en la CEC. Los principales indicadores que miden la intención de compra de los españoles reflejaban ya una merma en el mes de octubre: los ciudadanos creen que la situación política puede empeorar y eso tiene un impacto negativo en el consumo.

El día del soltero

Aunque el Black Friday es más conocido en nuestro país, las compras ya comenzaron el sábado 11 de noviembre con la celebración del llamado Día del Soltero en China. Aquí no es Amazon, sino el gigante asiático de distribución Alibaba el que se frota las manos. La semana pasada su plataforma de venta online AliExpress abrió su primera tienda temporal en Madrid para poder dar a conocer su oferta entre los consumidores españoles y exprimir así esta jornada de descuentos.

Las empresas más previsoras llevan semanas anunciando sus ofertas de cara al 24 de noviembre. Unos descuentos que pueden llegar hasta el 70%. De hecho, este evento ya cuenta hasta con web propia (black-friday.sale/es), que sirve de guía al consumidor en su periplo. El usuario puede registrarse y recibir en su correo toda la información con las ofertas de las diferentes empresas que participan.

Éste «es uno de los mejores días del año para encontrar descuentos en tecnología, moda, informática, calzado o accesorios entre otros», dice el encabezamiento de la web. «Se trata de una oportunidad excelente para comprar esos artículos que no te podías permitir debido a su elevado precio, o para preparar las compras navideñas (…) Un día creado exclusivamente para comprar artículos con descuentos y todo gira en torno a eso: comprar más barato», señalan.

Empresas que participan

Esta página incluye un amplio listado con las empresas de los diferentes sectores que van a participar, entre las que están El Corte Inglés, todas las marcas del grupo Inditex, ebay, Ikea, H&M, Vueling, Vodafone, Fnac, Asos, Apple, Alcampo, Carrefour, edreams, Hipercor o Iberia, entre otras muchas.

Frente al despliegue de marketing y medios por parte de las grandes cadenas y marcas, las tiendas de barrio utilizan herramientas más clásicas pero igualmente efectivas: algunas distribuyen folletos en los parabrisas de los coches y otras cuelgan un cartel escrito a mano en el escaparate de la propia tienda.

Hasta las aplicaciones de entrega de pedidos a domicilio han sucumbido al Black Friday. Glovo, por ejemplo, ha creado una categoría especial para las compras de este último viernes de noviembre en las principales ciudades donde opera. La intención es que los usuarios puedan realizar sus pedidos en esta jornada y ahorrarse las colas y aglomeraciones.

Al Cibermonday (dos días después) el bolsillo no debe llegar muy exhausto, pues, según un estudio de ebay, este año un 28% de las pymes se suma también a este evento, frente al 18% que lo hizo el año pasado. El 49% de estas empresas cree que hacerlo es una buena oportunidad para incrementar sus ventas.

Fuente: El Mundo