Vestido con camisa y corbata muestra aires de seriedad hasta que se le escapa la primera sonrisa. Jon Aldeiturriaga no puede disimular ese carácter cercano por el que es conocido. En las oficinas de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo nos recibe como gerente, pero también como vecino. Una gran sala cuyas ventanas reflejan una vista casi panorámica de la Plaza Nueva. Una plaza llena de gente disfrutando de la tarde soleada que nos concede el otoño bilbaíno. Entre las Siete Calles transcurren los días de este residente del Casco Viejo de ”toda la vida”.

¿Cómo recuerda su infancia en las Siete Calles?

Nosotros jugábamos mucho en la calle… ¡Escucha! (sonido de niños jugando en la Plaza Nueva). Los niños siguen jugando en la calle.

El Casco Viejo data de 1.300 y las Siete Calles deben sus nombres a los primeros comercios que albergaban…

Hay muchas inexactitudes. Bilbao se funda en 1300, evidentemente, cuando tú fundas algo es porque ya existe, tú no fundas algo y empiezas a construir como loco. Solo estaba el Casco Viejo, el Casco Viejo era Bilbao. Lo primero que se conoce de Bilbao es que tenía tres calles: la calle de arriba, la calle de en medio, y la calle de abajo. Qué tontería, ¿verdad? Eso se llama somera/cimera o en euskera Goyenkale: la calle de arriba. Artekale la ‘calle del medio’, arte es ‘entre’, y Barrenkale que es la ‘calle de abajo’. La última que surge es Barrenkale Barrena que es la ‘calle de más abajo’. Luego se van completando con las calles Tendería, Belostikale y Carnicería Vieja. Bilbao, a partir del siglo XIX, se empieza  a desarrollar fuera y mantiene ese carácter comercial, de hecho la imagen del comercio de Bilbao sigue siendo una imagen muy importante. Entonces vienen las inundaciones de 1983 y el Casco Viejo es probablemente la zona más afectada en su conjunto.

¿Cómo fueron esos momentos de las inundaciones de 1983?

Muy duros, muy duros…. Tú estás disfrutando de las fiestas de Bilbao y casi en 24 horas se produce un drama. El agua caída satura el suelo, el suelo no puede tragar más agua y entonces esa agua que sigue cayendo empieza a moverse por encima. Empieza a inundar, a romper cosas. Estuvimos peleándonos diez años con el consorcio de compensación de seguros para que nos pagaran las indemnizaciones a las cuales nosotros creíamos que teníamos derechos.

¿Con qué espíritu lo afrontaron los comercios?

Los comerciantes se implican muchísimo en recuperar sus tiendas, hay pocas huidas de comerciantes. Se vuelven a abrir las tiendas en un tiempo bastante razonable. Los comercios que igual tenían 40-50 años de vida se reabren. Pero no se repite el comercio de los años 50, se renueva un comercio nuevo, con las técnicas comerciales de los años 80. Además, algunos locales que estaban sin funcionar se vuelven a poner en marcha. Las comunidades de vecinos se empiezan a implicar y empiezan las ayudas a la rehabilitación. Ahora el Casco sería centro comercial, un concepto abierto, se erige en emblema de la recuperación.

La entrada de multinacionales, ¿ha supuesto una pérdida de la esencia del pequeño comercio?

No, porque sigue existiendo el pequeño comercio. Si queremos matar al Casco Viejo convirtámoslo en un centro de comercio de barrio, porque vivimos 7.000 y hay 3.000 puestos de trabajo. Tenemos que vivir y tener una oferta comercial y turística, lo que necesitamos es que venga todo el mundo.

“A mí me gustaría que el Casco Viejo fuera el barrio más innovador de Bilbao a todos los niveles. Es el sitio ideal para el desarrollo de negocios 4.0.”

 

Según la página web de la Asociación, surgís casi en la clandestinidad en el año 1969, ¿cómo lográis sobrevivir en esa situación?

En tiempos de la dictadura franquista no había posibilidad de crear asociaciones profesionales más allá de los Sindicatos Oficiales. La clandestinidad final es que cuando se convocaba una reunión entre las personas que querían constituir la Asociación era ilegal. Nace como Asociación de Vecinos, pero ya en democracia se cambia el nombre por Asociación de Comerciantes.

Datos del Observatorio de Turismo de Bizkaia apuntan que el Casco Viejo recibió en 2016 más visitas que el Guggenheim y las cifras van en aumento, ¿estamos viviendo una masificación de esta zona?

No, antes del ‘boom’ turístico en el Casco Viejo recibíamos al año en torno a nueve millones de visitantes. No hay masificación de turistas en ninguna parte de Bilbao, ni de Bizkaia. Los dos ejes fundamentales de Bilbao son el Guggenheim y el Casco Viejo. El Guggenheim por su modernidad e innovación y el Casco Viejo por la historia y oferta turística.

¿De dónde proviene este mito?

Hay una guerra política brutal. Yo soy gerente, pero soy vecino. Sí que hay muchos turistas, ¡ojalá vengan más!, te lo digo como vecino. Me gusta que la gente conozca mi barrio.

¿Cómo se imagina Jon Aldeiturriaga el Casco Viejo dentro de 30 años?

A poder ser conmigo. A mí me gustaría que el Casco Viejo fuera el barrio más innovador de Bilbao a todos los niveles. Es el sitio ideal para el desarrollo de negocios 4.0.