Cada vez más direcciones aúnan en un mismo local zona de «shopping» y espacio informal para picar algo

Mitad tienda de artículos de viaje, bolsos y complementos, mitad gastrobar: sin duda, las boutiques de Salvador Bachiller en Madrid se han convertido en unas de las direcciones con doble vida favoritas de los capitalinos. Tras abrir El Jardín en la flagship que la firma inauguró en Montera, 37 y El Rincón Secreto en el establecimiento ubicado en Alcalá, 151, hace poco más de un año se estrenó este Invernadero en el sótano del precioso local de Gran Vía, 65, en pleno centro de la ciudad. Dividido en varias plantas con acceso gracias a una elegante escalera en espiral y decorado con numerosos motivos vegetales (en paredes, suelo, estanterías) y maderas claras, este establecimiento (uno de los nueve que la enseña posee en el Foro, sin contar los dos outlets) alberga todos los imprescindibles de la marca.

Ordenados según su categoría, resulta imprescindible la colección de maletas de originales diseños (estampados florales, de colores lisos, acharoladas, de tela, con simpáticos ojillos…), diferentes tamaños (grandes, pequeñas, medianas, especiales para subir a cabina, porta-trajes…) y a precios para todos los bolsillos (desde 49 euros). Además, fundas universales, mochilas, neceseres y otros complementos de viaje (identificadores de equipaje, kits organizadores…).

Después, los complementos: no pierdan de vista el amplio despliegue de bolsos para todas las ocasiones (carteras de mano, bandoleras, satchels, totes, de fiesta…), las gafas de sol, las fundas para aparatos tecnológicos, los billeteros para caballero, la línea de calzado o el pequeño stock de piezas de confección (coquetos calcetines de colores, desde 6 euros; fulares unisex para el invierno, por 35 euros; boinas con visera, desde 40 euros).

Luego, al finalizar el shopping, un descanso en el sótano. Allí se encuentra el gastrobar, un espacio diseñado con mimo (baldosa hidráulica, muebles de aire colonial, infinidad de espejos, plantas naturales por doquier) a imagen y semejanza de un invernadero tropical (de ahí el nombre), acogedor pero no agobiante. Con barra, zona de mesas y lounge con sofás, tal ha sido su éxito que se ha convertido en un reclamo por sí mismo. La carta ofrece bocados internacionales (pan bao de pollo con chutney de mango, tacos crujientes, orecchiette con pesto o el postre estrella de la casa, un trampantojo de macetita con flores completamente comestible) servidos en una coqueta vajilla que, ¡sorpresa!, tambien se puede adquirir en el establecimiento (irresistibles tacitas de té de diferentes colores con interior floreado). El espacio abre de lunes a sábados, de 10 a 24 horas. (viernes y sábados, hasta la 1 horas).

Tipos Infames

Abierta hace ya un par de años en el corazón de Malasaña, Tipos Infames es una librería gestionada por tres amigos (Alfonso Tordesillas, Gonzalo Queipo y Francisco Llorca –los infames-) especializada en narrativa de corte independiente, donde también es posible encontrar ensayo escogido, novelas ilustradas e incluso algo destinado al público infantil. Por ejemplo, Las niñas prodigio de Sabina Urraca, Idiotizadas de Moderna de Pueblo (en la foto) o La guerra del lobo de Javier Pérez de Albéniz. El espacio se completa con cafetería y enoteca, perfecta para probar vinos, cervezas artesanas, cafés naturales o vermús de autor mientras se disfruta de la lectura.

La Central de Callao

Con más de 1.200 m2, esta sede de La Central alberga más de 70.000 volúmenes: filosofía, historia, ciencias sociales, libro ilustrado, literatura, infantil… El catálogo se amplía con un amplio surtido de objetos para regalar, ya sean bolsas de tela con mensajes literarios (4,50 euros), cojines sonajeros con formas animales (29 euros) o tarteras de aire vintage (20 euros). Además, un café-restaurante (El Bistró) para picar algo informal, una coctelería (El Garito) y numerosas actividades culturales.

Fuente: El Mundo Metropolis