Amazon Fresh es una de las plataformas con potencial para crecer.

 

El crecimiento del mercado podría poner en riesgo el 15% de las tiendas físicas actuales.

«Decir que las tiendas han muerto es subestimar la creatividad de los retailers», aseguró Doug McMillan, consejero delegado de Walmart, durante la última reunión de la National Retail Federation (NRF), celebrada estos días. Pero una cosa es que las tiendas vayan a desaparecer y otra es que todas sobrevivan.

La venta de alimentación online se disparará durante los próximos tres años, pasando de aglutinar una cuota apenas superior al 1% en la actualidad a alcanzar entre el 4% y el 6% de la facturación total del sector, según un informe elaborado por Oliver Wyman. La consultora, perteneciente al grupo Marsh & McLennan Companies, señala además que este fuerte crecimiento pondrá en riesgo la pervivencia del 15% de las tiendas físicas en 2020.

Oliver Wyman considera, no obstante, que este horizonte apocalíptico se puede atenuar si los retailers tradicionales aprovechan su principal ventaja competitiva respecto a los pure players digitales: los productos frescos. Según el informe Fresh or fail: six keys to world-class freshness, realizado por la consultora a nivel europeo, el 44% de los consumidores renuncia a la compra de frescos online debido a la falta de confianza sobre la calidad de los productos. Un 76% afirma que quiere ver este tipo de productos antes de adquirirlos y para un 68% es clave llevárselos a casa en el momento. Es decir, el cliente todavía necesita ver y tocar la fruta, la carne o el pescado antes de comprarlo.

Un 10% de potencial

«Los comercios tradicionales que son capaces de mejorar su gestión de frescos de manera integrada y transversal pueden llegar a incrementar sus ventas hasta un 10%», afirma María Miralles, socia responsable de Retail & Consumer Goods de Oliver Wyman España. Esta optimización de la gestión pasaría por aspectos como controlar el flujo de mercancías, reducir los tiempos de entrega de los mayoristas a las tiendas, ofrecer más productos locales, mejorar la presentación del producto u optimizar la relación con los proveedores, entre otros.

El estudio señala como principal amenaza a Amazon, que está poniendo presión al mercado con el impulso a iniciativas como Fresh o Prime Now, donde cuenta con una importante oferta de frescos tanto suyos como de terceros con los que está asociado. La propia compra de Whole Foods, por la que el gigante tecnológico pagó 13.700 millones de dólares el pasado verano, fue una especie de reconocimiento de que el futuro pasará por la omnicanalidad: las tiendas físicas son necesarias en el sector de la alimentación. Otra cuestión diferente es cuántas.

Fuente: Expansión