• La caída de la rentabilidad de la rambla Catalunya expulsa a las marcas

La rambla Catalunya, una de las calles comerciales más demandadas por las firmas comerciales de carácter local, está cerca de morir de éxito. Los elevados precios de las rentas de los locales comerciales, disparados tras varios años de aumento de la demanda, amenazan con expulsar a varios operadores en una vía en la que hoy prácticamente no hay disponibilidad de locales. Según el Estudio de locales comerciales elaborado por Gesvalt, agencia de valoración y consultoría inmobiliaria, el precio de los alquileres en el tramo alto de la rambla Catalunya se situó alrededor de los 110 euros por metro cuadrado en el 2017, lo que supone un aumento de 10 euros respecto al año anterior.

“En la rambla Catalunya se han alcanzado rentas que no son soportables para muchas marcas”, explica Ángela Sánchez, directora del departamento de locales de Laborde Marcet. Fuentes del sector desvelan que actualmente hay casi una veintena de locales en traspaso que se encuentran en situación crítica. Mientras las marcas quieren recuperar gran parte de la inversión realizada en la apertura del local fijando un traspaso alto, los propietarios no están dispuestos a bajar las rentas y los nuevos operadores dudan de la rentabilidad futura, especialmente tras la caída de las ventas de los últimos meses.

“En la rambla Catalunya se han alcanzado rentas no soportables para muchas marcas”

“A las marcas que están no les salen los números porque llevan unos meses muy malos”, describe la asesora de Laborde Marcet. Y las marcas que quieren entrar valoran los riesgos de la actual situación de bloqueo político en Catalunya, según Gesvalt.

“Las valoraciones que hacemos a futuro (plazos de 5 o 10 años) para marcas o empresas interesadas incluyen el riesgo de la inestabilidad de Barcelona, así como consecuencias de esta como la caída de la confianza del consumidor o un hipotético aumento del paro”, explica Luis Martín Guirado, director de desarrollo de negocio de Gesvalt. El estudio de la agencia de valoración asegura que Barcelona está perdiendo rentabilidad para las marcas. Las previsiones para el próximo año es que el yield (rendimiento) se ajuste al 3% en zonas prime, 1,5 puntos menos que solamente hace tres años. “Barcelona se ha convertido en una ciudad icónica, muy atractiva para el turismo, y la alta demanda ha situado los alquileres en un nivel desorbitado”, afirma Martín.

El ejemplo de la Rambla Catalunya
El ejemplo de la Rambla Catalunya

“Tras la crisis, los precios se desmadraron, y llevamos dos años al límite, muy cerca de provocar una burbuja”, asegura la experta desde Laborde Marcet. Y no solamente en la rambla Catalunya. En el Born, por ejemplo, en un mes se han puesto en traspaso cinco locales de la calle del Rec, que siempre ha estado muy ­solicitada.

En la rambla Catalunya tienen presencia marcas locales con algunos operadores extranjeros

En la rambla Catalunya tienen presencia marcas locales con algunos operadores extranjeros (Àlex Garcia)

El pinchazo de esta burbuja se ceba especialmente en empresas de comercio al menor locales, que son mayoría en la rambla Catalunya, donde están presentes marcas como Verde Esmeralda, Lurdes Bergada, System Action, Punto Roma, Joan Sagrera, Ed Shoes y firmas de restauración como Bopan o Xarcuteria Andreu. “El mix comercial de la rambla Catalunya ha sido uno de sus grandes éxitos, ya que combina de manera equilibrada marcas locales y algunos operadores extranjeros seleccionados”, asegura Ángela Sánchez.

Portal del Ángel sigue posicionada como la calle con rentas más altas de España, con una renta de 270 euros por metros cuadrado mensuales, según el estudio de Gesvalt. “Para los ejercicios futuros se espera una estabilización de los precios en los mercados prime de Barcelona tras varios años de subidas continuas”, concluyen los expertos de Gesvalt. Otras calles principales, como paseo de Gràcia o Diagonal, han experimentado un leve ajuste en las rentas para evitar un posible aumento de la desocupación, que según la agencia de valoración “puede sobrevenir en los casos en que la tasa de esfuerzo de una firma no le permita el incremento del gasto en alquiler y le obligue a trasladarse a otros puntos con menos demanda”.

Fuente: La Vanguardia