Leroy Merlin apuesta por el concepto ‘phygital’

“Hemos tardado ocho años en llegar al centro de la ciudad, pero al fin lo hemos conseguido”. Así de satisfecho se ha mostrado esta mañana el director general de Leroy Merlin España, Ignacio Sánchez Villares, tras anunciar que la compañía abrirá sus dos primeras tiendas urbanas antes de verano. Será en Madrid (calle Raimundo Fernández Villaverde) y Barcelona (Plaza de Cataluña), con unos 2.500 metros cuadrados cada una, repartidos en dos y cinco plantas, respectivamente. “Hemos tenido que buscar zonas de rentabilidad económica y gran afluencia”, ha explicado el directivo, reconociendo que “hemos rechazado muchos proyectos”.

Sánchez Villares asegura que esta apuesta por el centro de la ciudad “tiene mucha pertinencia”. En este sentido, ha puesto como ejemplo el ‘viaje’ de distintos retailers estadounidenses que se han trasladado a los núcleos urbanos de las grandes ciudades: “Si hubiera sido por mí, ya habríamos abierto 20 tiendas [en el centro], pero no es fácil”, añade.

Asimismo, el director general del operador ha aclarado que los precios de los establecimientos urbanos serán los mismos que en el resto de tiendas, salvo casos aislados de materiales con precios locales. “¿Por qué hay que pagar más por el mismo producto en una tienda del centro que en cualquier otra? Estoy convencido de establecer los mismos precios en las nuevas tiendas que en el resto, es un principio fundamental en Leroy Merlin, y para ello hay que optimizar la cadena de suministro”, ha enfatizado.

Sobre el surtido de las tiendas urbanas, que no contarán con almacén, Ignacio Sánchez Villares considera que es importante no equivocarse. “Cuando se vende masivamente se reducen los costes y nuestras tiendas son para vender mucho”, ha reconocido. Estas dos tiendas urbanas forman parte del plan de expansión que Leroy Merlin tiene previsto desarrollar este año en España.

Apuesta por el multiformato
Por otro lado, la compañía pondrá en marcha un centro logístico B2C automatizado en Meco (Guadalajara) para impulsar su comercio  electrónico, con 600.000 metros cuadrados, que gestionará 30.000 pedidos al día y que repartirá también a Portugal. Este proyecto se enmarca en el desarrollo de la tienda ‘phygital’, un concepto que pretende optimizar el espacio de venta disponible para comercializar la gama más amplia posible. Con esta fórmula se facilitará el acceso a la gama ‘Long Tail’ mediante el uso de nuevas herramientas digitales y se adaptará a las nuevas formas de compra y de entrega.

A ello se suma que permitirá a los clientes y colaboradores compartir el conocimiento a través de formaciones, encuentros, experiencias comunes, etc. “El cliente lo quiere todo, ya no entiende de marcas físicas o digitales”, destaca el directivo, quien recuerda que “el rol de una marca es adaptarse al cliente y no que el cliente se adapte a ti”.

Este concepto también tiene su encuadre en el proceso de convergencia que está llevando a cabo Leroy Merlin con AKI. “La convergencia con AKI nos ayuda a adaptar los formatos comerciales a las diferentes realidades y necesidades de los consumidores”, explica Ignacio Sánchez Villares.

De hecho, este año trabajarán en tres proyectos piloto en Colmenar Viejo (Madrid), Talavera de la Reina (Toledo) y Figueres (Gerona), en los que se probarán conceptos comerciales construidos a partir de la experiencia de ambas empresas.

“Queremos desarrollar una estrategia multiformato, dar soluciones a quien quiera venir a la tienda, sin decirle ‘no’ a nadie”, ha comentado el dirigente, que reconoce que la compañía está muy “vocacionada” al cliente particular.

Fuente: Revista Inforetail