“Tendencias de consumo en el sector Fashion Retail” es el título de un informe  realizado por everis y elISEM, que analiza las nuevas macrotendencias que afectan a los consumidores y a sus hábitos de compra dentro del sector retail 

La digitalización de procesos y la irrupción de tecnologías disruptivas, tales como la Inteligencia Artificial, el Big Data, el IoT o la robótica, han contribuido a transformar enormemente los patrones de consumo en la sociedad. Y estos cambios pueden tener un importante efecto en los beneficios de las marcas del sector.

El Observatorio,   ha identificado doce corrientes diferentes con el objetivo de ayudar a empresas y marcas a adaptar sus propuestas de valor, que abarcan aspectos referidos tanto a diseño, como producción, mejora en la experiencia en todo el customer journey, comunicación o distribución.

LAS TENDENCIAS A CORTO PLAZO

Tras analizar las doce macrotendencias, el estudio muestra que Omnitech, Handy y Diversegment son consideradas las tendencias prioritarias y fundamentales para que las empresas puedan lograr sus objetivos del negocio a corto plazo:

  • Omnitech. Los consumidores están cada vez más sumergidos en el mundo digital y, de hecho, la tecnología está presente en todo el customer journey. Las empresas consultadas destacan que la inmediatez, los nuevos canales, la disponibilidad de nuevos productos y servicios que habilita la tecnología para acceder y prestar servicio a los clientes son fundamentales para un posicionamiento en el mercado actual, y una garantía de competitividad y presencia a futuro.

Según el estudio, esta tendencia se encuentra dentro de los roadmaps estratégicos de la mayoría de las empresas participantes del sector Fashion Retail. Las marcas ya están trabajando esta tendencia, concretamente, una firma deportiva realiza un test de pisada que otorga a los técnicos la información necesaria para recomendar al consumidor las mejores zapatillas.

  • Handy. Los consumidores buscan marcas que se conviertan en parte de la solución y no del problema, logrando satisfacer las demandas de los clientes 24×7. Las empresas apuestan por esta tendencia que impulsa a convertir al cliente en el centro del negocio, aumentando el nivel de exigencia de este. De esta manera, se genera un nuevo estándar en la búsqueda de inmediatez de facilidades, de variedad de productos y mejor precio, siempre apoyado por la tecnología.

Una cadena de cosméticos, por ejemplo, ha incorporado unas máquinas expendedoras que incluyen maquillaje y productos de belleza, hacen los productos más accesibles para los consumidores ya que están cerca de sus hogares y disponibles las 24 horas del día.

  • Diversegment. Los patrones de consumo son cambiantes y ya no hacen referencia a los aspectos sociodemográficos tradicionales (edad, sexo…), sino que tienen en cuenta variables como los hábitos de consumo asociados a los nuevos estilos de vida.

En este sentido, las grandes marcas están observando un cambio respecto a la industria, los hábitos de compra y las necesidades de los consumidores, de manera que se dirigen a segmentos más reducidos. Esta tendencia se ve reflejada en una firma de ropa online, que ha creado colecciones para una gran diversidad de cuerpos diferentes -tallas grandes, tallas pequeñas, tallas premamá-.

LAS TENDENCIAS A LARGO PLAZO

 Además de las tres tendencias prioritarias a corto plazo, hay que tener en cuenta aquellas que son importantes a largo plazo, como son: Stand Out, Egosummer, Fun Catchy, Soul of Wit, Living Now y Kindness.

La mayoría de ellas se centran en la importancia de la experiencia del consumidor y la capacidad de las marcas por empatizar con los clientes.  En la actualidad, el cliente busca el reconocimiento social (Stand Out), tener conexiones únicas con las marcas (Egosummer) al mismo tiempo que comparten sus gustos e inquietudes (Fun Catchy). Además, valoran que las compañías generen valor para la sociedad (Soul of Wit), creando productos únicos y limitados (Living Now), y ofreciendo una visión real y natural de la sociedad (Kindness).

En resumen, el estudio concluye que las tendencias no son aplicables a todas las marcas y deben ser aplicadas sin perder la esencia de la propia compañía. Además, las empresas deben conocer qué tendencias hay en el mercado para así poder transformarlas en oportunidades y estar prevenidas ante futuras amenazas.

Fuente: Distribución Actualidad