La tienda tradicional se posiciona como uno de los canales preferidos por los españoles para comprar productos frescos. De hecho, representan el 32,4% de las ventas, una cifra muy similar a la correspondiente a supermercados y tiendas de autoservicio que tienen el 35,1%.

 

El hipermercado, con un 8% de cuota, sigue sin ser visto por el consumidor como el punto de venta más adecuado para los productos frescos. En el caso del resto de productos de alimentación, el líder indiscutible es el canal supermercados y tiendas de descuento que alcanzan un 55%.El canal especialista está perdiendo peso respecto del resto de canales, ya que sólo 25 de cada 100 euros gastados en gran consumo, corresponde a dicho canal.
Por tanto, “la gran distribución es la beneficiada en los cambios que está viviendo este sector, de modo que los hipermercados están perdiendo cuota en alimentación y el canal especializado ha perdido un 4,5% en los últimos cinco años en favor de las cadenas de surtido corto como Mercadona, Lidl o Aldi”, asegura el estudio “La situación de la gran distribución en el mercado de consumo”, que realiza EAE Business School.Por su parte, los supermercados regionales han visto crecer su cuota de mercado en los últimos años por su cercanía y un mayor grado de conocimiento de las necesidades locales.

Del informe se extrae que del total de los alimentos comprados, se adquieren a través de hipermercados (12,9%) y supermercados y autoservicio (47%)  mientras que las tiendas de descuento tienen una cuota del 15,8% y los establecimientos tradicionales el 14,6%. El resto de canales y las ventas online representan una fracción baja en comparación con las demás alternativas.

El mercado del gran consumo en el hogar está recuperando los niveles que había perdido en los años de crisis. El sector de la distribución en España se encuentra “muy atomizado”, aunque está dominado por un grupo de grandes cadenas que acaparan la mayoría del gasto de los consumidores. Actualmente, el líder es Mercadona que en el año 2017 obtuvo un 24,1% de la cuota de mercado en valor. Le siguen Carrefour y el Grupo DIA, que tuvieron un 8,7% y un 8,2%, respectivamente.

Los supermercados regionales muestran una evolución favorable desde el año 2013, donde ocupaban el 8,6% del mercado hasta el año 2017 con un 11,3%, por tanto, un incremento de 2,7 puntos. Esta situación, es reflejo, por un lado, del aumento en el número de establecimientos de ese tipo, así como una mayor propensión del consumidor a valorar aspectos como la proximidad y, por otro, la regionalización de los productos frescos.

Otra cadena que también mejora, aunque de forma más moderada, es Lidl con una cuota del 4,3%, lo que representa un incremento de 1,5 puntos respecto del año 2013.

En esta misma línea se encuentran las ventas a través del canal online que crecen tímidamente a lo largo de los últimos años, en concreto, ha pasado de representar el 0,5% del mercado a un 1,3% en 2017, lo que evidencia el potencial de crecimiento que este canal va a ofrecer en los próximos años, sobre todo considerando que todas las cadenas están realizando fuertes inversiones en la digitalización del negocio y sin olvidar la fuerte irrupción de Amazon y similares en el mercado de distribución de gran consumo.

Sin embargo, el crecimiento de los citados canales contrasta con la caída en la cuota de mercado de otras cadenas como DIA que en 2017 consiguió un 8,2% (que se distribuye en un 7,2% para supermercados DIA, junto al 2,2% para Clarel y el 0,6% de la Plaza de DIA) , por tanto, 0,3 puntos menos que el año anterior, retrocediendo a niveles de 2014, junto al Grupo Eroski que muestra una tendencia bajista desde el año 2014, con un 6,4% de cuota hasta el año 2017 con un 5,6%.

Fuente: financialfood.es