Las grandes cadenas introducen espacios de cafetería en sus tiendas para ganar clientes

Los supermercados están empezando a convertirse en espacios donde, además de hacer la compra, uno puede entretenerse y hasta tomar algo con amigos. Las grandes cadenas están introduciendo en sus tiendas zonas de repostaje, minicafeterías donde desayunar, almorzar o tomar una cerveza.

«Una de las cosas que más está demandando el consumidor hoy es la mejora de la experiencia de compra. En este sentido, los supermercados mejoran la estancia del cliente en sus tiendas a través de la hostelería, que es un canal muy gratificante», explica Asís González de Castejón, de la consultora Nielsen.

Con el empuje del ecommerce las empresas están transformando sus tiendas para poder ofrecer al cliente algo más. Ya es posible, por ejemplo, pasearse por el supermercado para ver el género, pero comprarlo online a través del móvil mientras uno se toma un café dentro de la misma tienda. «Se trata de pelear por la cuota de estómago», explica Patricia Fernández, experta de Aecoc, a Asociación Española de Empresas de Gran Consumo.

Para Aurelio del Pino, presidente de la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (ACES), «se está deslocalizando la comida tradicional, que tenía lugar en la cocina o en el comedor, ampliando y diversificando los lugares donde se realizan las ingestas, tanto en el hogar como fuera: el comedor de empresa, la calle, los parques o jardines…».

Y ahora también el supermercado. Para Fernández, la explosión del negocio del delivery (la posibilidad de pedir la comida al restaurante para que te la traigan a casa) está haciendo que todos, supermercados y restaurantes, «luchen por la cuota de estómago del consumidor». La cadena británica Tesco incluso ha instalado hornos en sus tiendas para poder mandar pizzas a domicilio desde el propio súper, y poder competir así con los restaurantes de pizzas.

«Los supermercados están tratando de dar respuesta a estas necesidades del cliente incorporando nuevos productos de IV y V gama, que facilitan la preparación y la ingesta, desarrollando la oferta de productos recién horneados, platos preparados e incluso ofreciendo la posibilidad de consumirlos inmediatamente en el propio establecimiento o en espacios de degustación», señala Del Pino.

«La línea entre la distribución alimentaria y la hostelería se difumina en ambas direcciones», explica Lozano.Sturbucks, por ejemplo, acaba de anunciar que llegará a las tiendas gracias a una alianza con Nestlé. Y en el lado contrario, ya hay algunas marcas «que están introduciendo sus productos en las cartas de los restaurantes». Fuentes del sector matizan que el objetivo no es que el cliente quede con sus amigos en el supermercado para tomar algo, sino hacer más agradable su compra. «No es un fin en sí mismo sino un facilitador», explican.

Casi todas las grandes cadenas están incorporando zonas de cafetería en muchas de sus tiendas. Es el caso de Carrefour o del formato Dia&Go donde se puede comer o almorzar.

«se trata de aprovechar la alta rotación de visitas con la que cuentan estas tiendas por estar ubicadas en zonas muy concurridas y completar las necesidades de ese cliente que busca algo rápido para tomar, disfrutarlo en la propia tienda o llevárselo y seguir con su día a día», señalan desde Grupo Dia.

Las hay pioneras, como Ikea, que desde hace años cuenta en sus tiendas con restaurantes. «El objetivo es que pases más tiempo allí, y compres más», apunta Fernández. El Corte Inglés también fue de los primeros, al incorporar restaurantes y puestos de comida en la zona gourmet de algunos de sus centros comerciales.

El negocio de la hostelería está creciendo más deprisa que el del comercio. Registró un avance del 5%, frente al 3% de crecimiento en facturación de la distribución, según datos de Aecoc. El delivery (entrega a domicilio) representa el 3% de las ventas de la hostelería.

Fuente: El Mundo