En 2014 cada español consumió 144 bolsas, frente a las 317 en el año 2007

Aunque la gran mayoría de las grandes superficies llevan ya tiempo cobrando por las bolsas de plástico, lo cierto es que se trataba de una medida voluntaria con el fin de ir reduciendo progresivamente el consumo de este tipo de productos en nuestro país y que el consumidor se fuera preparando para cumplir lo que marca la legislación europea. Pero a partir del 1 de julio, todos los comercios deberán cobrar por las bolsas de plástico, salvo aquellas muy finas que por razones de higiene o por contener alimentos a granel (fruta, carne, pescado, etc.) y aquellas muy gruesas (de más de 50 micras de espesor) pero que estén hechas en un 70% con plástico reciclado.

Así se recoge en un real decreto aprobado por el Consejo de Ministros y en el que ha estado trabajando durante los últimos meses el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente con el fin de incorporar al ordenamiento jurídico español una directiva europea de 2015 que pretende rebajar el consumo de bolsas de plástico ligeras no biodegradables.

Aunque voluntaria, la medida de cobrar las bolsas en algunos establecimientos ha dado sus frutos hasta ahora. Así, según datos del Ministerio de Medio Ambiente, en España se consumían 317 bolsas por habitante y año en 2007 y este consumo se ha reducido a 144 en 2014, pero no resulta suficiente y, mediante este Real Decreto, se extienden sus efectos a toda la cadena de consumo incluyendo el comercio minorista, grandes almacenes, distribución por internet y el resto de la cadena de consumo.

A partir del 1 de julio, los comerciantes empezarán a cobrar a los consumidores entre 5 y 15 céntimos por cada bolsa de plástico. Además, desde el 1 de enero de 2020 estará prohibida la entrega de bolsas de plástico fragmentables por contener aditivos y causar un mayor impacto ambiental, y todas las bolsas gruesas deberán contener al menos un 50% de plástico reciclado. Y desde 2021 quedarán prohibidas de la circulación las bolsas de plástico ligeras o muy ligeras que no sean compostables, de manera que entonces sólo circularán las bolsas compostables y las biodegradables.

La obligatoriedad de que las bolsas de plástico ligeras y muy ligeras sean sólo compostables se marca para 2021 porque se espera que entonces esté plenamente implantada la recogida separada de la fracción orgánica de los residuos municipales. De esta forma, las bolsas compostables, cuyo tratamiento más adecuado es a través de procesos biológicos, se gestionarán conjuntamente con la fracción orgánica presente en los residuos municipales y así se evita que se puedan mezclar con otros flujos de residuos como los de envases de plástico.

La ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que este real decreto es «ambicioso» y sitúa a España junto a Francia e Italia entre los países que prohíben las bolsas de plástico muy ligeras.

En otros países

La directiva europea en esta materia deja a los países de la UE elegir entre garantizar que estará prohibida la distribución gratuita de las bolsas de plástico ligeras en los comercios a partir de 2019 (algo que ya hacen Francia, Países Bajos, la región belga de Valonia, Marruecos y el Estado de California) o tomar medidas para reducir su consumo a un máximo de 90 bolsas por persona y año al final de 2019, y a 40 bolsas por persona y año al concluir 2025.

«El objetivo del Gobierno es trabajar por una naturaleza libre de residuos de plástico», indicó Tejerina, después de indicar que cada año se vierten al mar entre 5 y 13 millones de toneladas de residuos de plástico.

Asimismo, se creará un registro para obtener información sobre las bolsas de plástico puestas en el mercado en nuestro país. Este Registro de Productores estará adscrito al Ministerio de Medio Ambiente, y contará con una sección dedicada a los fabricantes e importadores de bolsas de plástico, para cumplir con la obligación de remitir anualmente la información sobre bolsas puestas en el mercado por los fabricantes a la Comisión Europea y saber lo que se pone en el mercado y su evolución, para poder conocer la efectividad de las medidas puestas en marcha y, en su caso, plantear nuevas soluciones.

Este Real Decreto supone el primer paso de la futura hoja de ruta para los plásticos en España, que se presentará próximamente y que está contemplada en el borrador de la Estrategia Española de Economía Circular, que prevé aprobar en verano el Consejo de Ministros.

Desde Greenpeace consideran que el plan del Gobierno no se ha enfocado en combatir la cultura del usar y tirar, sino que plantea la sustitución de bolsas de plástico por bolsas biodegradables con un elevado porcentaje de plásticos. Estas bolsas pueden acabar en el mar y ser ingeridas, por lo que no ataja el problema actual de contaminación de plásticos en el mar.

Fuente: ABC