• El consejero de Empleo, Empresa y Comercio, Javier Carnero, visitó ayer la localidad del Balcón de Europa

 

Cada vez son más las ciudades que apuestan por implantar en su casco histórico un Centro Comercial Abierto. Los empresarios tienen que luchar contra la fuerza que ejercen las grandes superficies y destacar las ventajas que ellos ofrecen al cliente de a pie, al vecino y al turista. Ejemplo de ello, es el de Nerja con más de 19 calles y 155 establecimientos de textil, calzado, souvenirs, restaurantes o ultramarinos, por citar algunos. Ayer el consejero de Empleo, Empresa y Comercio, Javier Carnero, durante su visita destaco «la capacidad dinamizadora y revitalizadora de los centros históricos que presentan los Centros Comerciales Abiertos: una fórmula netamente andaluza e innovadora que combina la diversidad en la oferta de la gran superficie con la especialización y la cercanía demandada por los consumidores y usuarios».

El consejero recordó que estos espacios singulares basan su identidad en tres líneas: por una parte, sus asociados se distribuyen por un área urbana determinada, que generalmente coincide con las calles y plazas del centro histórico o comercial. Por otra, disponen de objetivos y de una imagen corporativa comunes y permanentes. Y en tercer lugar, comparten una concepción global de la oferta comercial, de servicios, de cultura y de ocio, así como una misma unidad de gestión: «Por tanto aparecen una suma de esfuerzos y de proyectos, donde cada integrante aporta su conocimiento, experiencia y clientela para el desarrollo de una iniciativa conjunta», añadió.

Carnero recordó que durante el periodo 2007-2017 el Centro ha recibido más de 515.000 euros para aspectos diversos y complementarios, tales como la promoción de ventas y animación comercial, la creación de oficinas comerciales, la mejora del escaparatismo, la incorporación y mejora de equipos y programas informáticos o la homogenización de la imagen corporativa, entre otros. Parte de este importe se ha destinado al Ayuntamiento para desarrollar tareas de revitalización comercial del casco histórico y para el desarrollo de otras actuaciones. «Esperamos que iniciativas como ésta de Nerja se trasladen a muchos otros municipios, y así fortalezcamos este importante bastión de defensa de nuestros pueblos y ciudades y del propio comercio tradicional», concluyó.