Este es uno de los cambios que veremos muy pronto en las tiendas. Los expertos calculan que de aquí a 2025 se normalizará su uso. Otros son las neveras inteligentes, que tramitarán la compra de manera automática. La inteligencia artificial se integrará casi de manera natural en los supermercados sin que nos demos cuenta.

«En el futuro no habrá una disrupción muy grande con respecto a cómo compramos ahora. Será más bien una evolución en la que se acelerarán las tendencias que hoy ya vemos en las tiendas. Son cosas que van a seguir, pero no vamos a dejar de comer lo que comemos, por ejemplo», señala Roberto Butragueño, experto en la materia de la consultora Nielsen.

Digitalización invisible

Hay una serie de tecnologías que quizá al consumidor se le atragantan aún cuando piensa en hacer la compra: internet de las cosas, asistentes de voz, robots… El que se imagine las tiendas llenas de pantallas y complejidades tecnológicas se equivoca. Todos estos avances «se integrarán de manera invisible».

Como explica Gustavo Núñez, de Nielsen, «todo se va a automatizar». No veremos robots caminando por las tiendas, ni éstas se llenarán de aparatología compleja. Todo existirá pero para ayudarnos a comprar con un click desde cualquier sitio, sin tener que hacer engorrosos procesos de pago. En China, por ejemplo, no se paga casi con tarjeta sino a través del reconocimiento facial.

Recitar la compra

Los asistentes de voz es una de las tecnologías que está emergiendo con más fuerza y que dentro de muy poco usará la mayoría. El 56% de los consumidores, de hecho, asegura estar dispuesto a tirar de esta herramienta para hacer su compra cotidiana, según datos de la compañía Nielsen.

Será algo así como pasar de la compra física y la online, a la auditiva. Estos asistentes son «la nueva revolución», según Gustavo Núñez, de Nielsen. «Nos ayudarán en los procesos de compra y en 2019 se verá su gran impacto».

La nevera pedirá por ti

Otro elemento que nos hará la vida más fácil: las despensas digitales. Recordarán los productos que compramos a menudo, como leche, yogures, detergente, papel higiénico. Lo que ya no son tanto de placer, sino de compra repetitiva, automática.

Cuando la nevera o la despensa detecte que queda poco de alguno de estos elementos encargará directamente el pedido online al súper de turno. El cobro se le pasará a la cuenta del usuario, que simplemente recibirá un mensaje para verificar el proceso. Las neveras se convertirán en consumidores artificiales y las personas no tendrán apenas que mover un dedo para disponer de los productos de uso cotidiano.

Ahorrar será cool

Lo primero que hay que analizar para ver cómo compraremos en 2025 es entender «cómo somos ahora, como consumimos», dice Butragueño. «El cliente es cada vez más selectivo, más inteligente. La crisis ha construido un consumidor inteligente que quiere ahorrar y sabe en qué quiere ahorrar», dice.

El ir a mirar el céntimo al súper ya no es un tabú, como hace décadas. «Antes se entendía como algo cutre, ahora es algo cool», dice el experto. Hasta el punto de que cada vez son más las personas que comparten las ofertas en las redes. Este nuevo concepto de ahorro significa «saber dónde queremos ahorrar» (en lo que no aporta un valor añadido) y en qué preferimos gastarnos un poco más (en productos premium o saludables…).

Ya no te cocinará tu madre, sino el súper

No nos importará pagar un extra, por ejemplo, en los platos preparados. Si ya somos comodones a la hora de consumir, lo seremos aún más. Los productos listos para comer crecieron el año pasado a un ritmo del 8%, según datos de Nielsen. Los supermercados ya dedican cada vez más sitio en sus pasillos a este tipo de preparados.

No sólo eso. Están incorporando incluso espacios donde poder consumir estos productos in situ. Del take away (para llevar) hemos pasado al on the go (listo para comer). El supermercado, en breve, será la madre que nos cocine.

Comprar en tienda pero online

La tienda física no desaparecerá, sino que se integrará con la venta online, de manera que tú podrás ir a la tienda y comprar desde allí para que te lo lleven a casa, o comprar antes desde casa e ir a la tienda a por ello... «El móvil será la clave», señala Gustavo Núñez, director de Nielsen.

No habrá que pasar por caja para pagar. «El factor velocidad será determinante, los que te permitan comprar rápido, simplificando trámites, serán los que triunfen», señala.

Como ilustra Núñez, si hubiéramos empezado al revés, con el ecommerce, «alguien inventaría la tienda física». Sin ir más lejos, Amazon, que empezó sólo vendiendo online y ha abierto ya un establecimiento.

Fuente: El Mundo