El Plan de Ciutat Vella elimina la obligación de que cuenten con una calle de 25 metros de anchura para fomentar nuevos ejes comerciales

El propósito es doble, según se indica en el Plan de Ciutat Vella. Por una parte se persigue favorecer la rehabilitación de edificios ahora en mal estado de conservación, y por otro lado, crear nuevos polos de atracción comerciales que se salgan de los clásicos ejes que forman las calles Colón, Paz o Marqués de Dos Aguas, por citar tres casos.

La herramienta incluida en el documento es la posibilidad de incluir grandes comercios en edificios singulares, unos 70 aproximadamentesegún indicaron este martes fuentes de la concejalía de Desarrollo Urbano. Palacetes, casas señoriales y otro tipo de inmuebles donde es difícil utilizarlos para viviendas.

El Plan de Ciutat Vella ofrece un predominio claro al desarrollo de zonas residenciales. De ahí la prohibición de abrir nuevos hoteles o bloques de apartamentos en todos los barrios, salvo el de Sant Francesc y parte de Velluters. Las viviendas turísticas en fincas mixtas con viviendas están descartadas como modo de negocio y sólo se permitirán alquileres de 60 días al año y con un documento entregado en el Consistorio que indice la ausencia de prohibición de este uso en la comunidad de propietarios afectada.

Las restricciones a los nuevos apartamentos turísticos son una parte destacada del documento

La excepción a esta regla se encuentra en la «posibilidad de implantación en edificaciones de tipología singulares que presenten dificultad por albergar el uso residencial y que esto pueda ser una medida de fomento a la rehabilitación», según se afirma en el documento.

Las mismas fuentes precisaron que también se permitirán edificios mixtos con comercios y viviendas cuando los primeros se encuentren en plantas bajas y primeras. En el subámbito formado por el barrio de Universitat-Sant Francesc, avenida del Oeste y la ronda interior se permitirá el desarrollo del sector terciario, aunque en el caso de los edificios singulares podrán estar en cualquier ubicación del distrito.

El plan detalla otra ventaja para favorecer este tipo de comercios grandes. No les será de aplicación que «tengan su acceso principal desde una calle de ancho no inferior a 25 metros, o al menos dos diferenciados desde calles distintas con un mínimo de 12 metros cada una».

De esta manera se quiere desbloquear varios casos de inmuebles que no tienen salida en el mercado inmobiliario y que supondrían un efecto tirón para zonas degradadas de Ciutat Vella. El plan pasará mañana por el pleno para su aprobación provisional, tras lo que se expondrá al público durante 60 días para la presentación de alegaciones.

Uno de los apartados que más debate generará es el referido a las restricciones a los nuevos apartamentos turísticos, prácticamente desaparecidos en cuanto a las aperturas que autorizará el Consistorio, que además prosigue con las inspecciones de los ya abiertos para ordenar el cese de la actividad en caso de que incumplan las condiciones del Plan General, es decir, que estén en planta baja o primera planta de los edificios compartidos con vecinos.

Fuente: Las Provincias