María Luisa vive en un pueblo de 500 habitantes y nos cuenta que la tienda es el lugar en el que los vecinos «se reúnen y escapan de la soledad»

María Luisa Barra se fue hace poco a vivir a un pueblo pequeño, de unos 500 habitantes. Y «quería hacer una reflexión sobre el papel fundamental que juegan las tiendas pequeñas en estas comunidades.

No solo permiten a los pensionistas hacer sus compras a pesar de su movilidad reducida, sino también les da la tranquilidad de saber que no les va a faltar de nada. El tendero apunta lo que le deben en una libreta, ya que muchos no llegan a final de mes, y también les lleva la compra a casa si hace falta.

La tienda es donde se reúnen y charlan un rato, escapando de la soledad», relata María Luisa que apunta también a que «tristemente, estos comercios ya están en vías de extinción, y desaparecerán sin que nadie reconozca la gran labor social que realicen».

Fuente: cadenaser.com