El grupo de cosmética despedirá a 226 trabajadores, el 20% de su plantilla, en nuestro país

El grupo alemán de cosmética y perfumería Douglas, más conocido por ser el dueño de cadenas como Juteco o Bodybell, echará el cierre a 53 tiendas en España y despedirá a 226 trabajadores, el 20% de la plantilla en nuestro país.

Así lo anunciaron hoy los sindicatos en la cadena de perfumería, que lleva meses con «problemas económicos y productivos», razón por la que presentó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para llevar a cabo los citados recortes.

En un principio pensaba cerrar hasta 60 tiendas, pero al final han recortado el número a 53. La mayoría de los establecimientos están en Madrid, donde se clausurarán 25. Después de la capital, las comunidades más afectadas son Castilla La Mancha, con seis, y Andalucía y Aragón, con cuatro tiendas.

También se cerrarán espacios, aunque en menor número, en Asturias, Castilla y León, Las Rioja, País Vasco, cantabria, extremadura, Galicia y Navarra.

Douglas adquirió en 2017 la cadena Bodybell y posteriormente se hizo con el control de las tiendas de Perfumerías If. Tras la compra, la primera de estas marcas ya se vio inmersa en otro proceso de reestructuración que afectó a más de 200 personas y que supuso el cierre de 60 tiendas. En 2015 la cadena ya había realizado otro ERE.

Ahora es Douglas la que procede a reajustar su red comercial. El sindicato mayoritario en la compañía, USO, ha explicado a Europa Press que «la expectativa es dar viabilidad al proyecto de grupo». «Hemos aportado, además de medidas enfocadas a minorar los efectos de este procedimiento, otras dirigidas a incrementar la productividad y mejora de las ventas», han dicho.

Douglas cerró 2017 con pérdidas de 161,9 millones de euros, frente a los números rojos de 101,5 millones de euros del año anterior. La compañía sí elevó sus ventas un 3,2% en el mismo periodo. A cierre del ejercicio, Douglas operaba con más de 1.900 tiendas en casi una veintena de países y empleaba a una plantilla de alrededor de 19.200 trabajadores.

Fuente: El Mundo