Urbanismo blinda, además de edificios, elementos patrimoniales como rótulos, carteles de seguros históricos o pavimentos

Ciutat Vella contará con hasta 2.078 elementos protegidos, entre ellos fuentes, esculturas y monumentos

El centro histórico de Valencia tendrá una protección abrumadora. El nuevo Plan Especial de Protección de Ciutat Vella que ha redactado la Concejalía de Urbanismo y que se expondrá a información pública durante las próximas semanas no sólo incorpora un blindaje contra los nuevos usos turísticos en la mayor parte del ámbito sino que también extiende una nueva capa protectora sobre prácticamente todos los elementos patrimoniales. A los más de 1.600 elementos protegidos que ya estaban recogidos en las anteriores normativas, el nuevo documento urbanístico añade otros 412 inmuebles que estarán cubiertos ante posibles cambios, derribos o retiradas.

Así lo recoge el Plan Especial de Protección (PEP), en el que se quedan catalogados como bienes a preservar tanto los ejemplos de arquitectura tradicional aunque no tengan un carácter monumental como la arquitectura de algunas reformas urbanas emprendidas, por ejemplo, en la avenida del Oeste, la avenida María Cristina o las calles Poeta Querol y Barcas. En el documento, además, se hace referencia a la necesidad de blindar la arquitectura contemporánea, la industrial y, con carácter pionero en la ciudad, los establecimientos comerciales emblemáticos. Hasta un total de 49 tiendas destinadas a actividades comerciales de carácter tradicional y artesanal vinculadas a la historia de la ciudad, relacionadas con oficios y tradiciones heredadas de los antiguos gremios tendrán acomodo en el nuevo catálogo de protección de Ciutat Vella.

Pero el documento no sólo establece una protección para los elementos arquitectónicos como edificios, sean singulares o históricos. También fija ciertos niveles de protección incluso a elementos urbanos presentes en la escena urbana del ámbito. Es el caso, por ejemplo, de fuentesbustosesculturascolumnas monumentos que se encuentran en los espacios públicos «y son parte del patrimonio cultural de la ciudad histórica». En esta línea, el documento urbanístico ha querido ir más allá y preservará también hasta algunos elementos que han contribuido a fijar la imagen histórica de las calles del centro de la ciudad.

El PEP, de hecho, protege elementos como los nombres de las calles y los números de Policía, una rotulación que procede de una Real Cédula del rey Carlos III en 1768 que ordenaba la división de las ciudades en cuarteles y la subdivisión de estos en barrios. Existen todavía originales y copias fijadas en las calles y ambas deberán conservarse. El blindaje se extenderá también a las inscripciones de los edificios históricos que reflejan la fecha de construcción del edificio e incluso el nombre del promotor, maestro de obra o arquitecto. Los carteles de seguros, placas metálicas, tallas sobre dinteles de madera, labras sobre piedra o cualquier elemento decorativo para justificar que el edificio estaba asegurado contra incendios también estará protegido. Finalmente, el nuevo catálogo también introduce rótulos y elementos decorativos relacionados directamente con actividades comerciales tradicionales vinculadas a la historia de Ciutat Vella con más de 50 años de antigüedad y aquellos elementos pertenecientes a la urbanización de las calles y plazas, incluyendo el adoquinado o los pavimentos anteriores al siglo XIX y presentes en Ciutat Vella.