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Toledo: Mujeres que mueven el comercio

La mayor parte de los negocios en el Casco Histórico están gestionados por mujeres. La «feminización del comercio» se ha acentuado en los últimos años.

Tras el mostrador de una tienda en elCasco Histórico de Toledo hay una alta probabilidad de que haya una mujer llevando las riendas. O, por lo menos, que sean ellas responsables o corresponsables de la gestión diaria, independientemente de quién sea el propietario.

La feminización en el sector del comercio se ha acentuado en los últimos años. La mayor presencia de las mujeres al cargo de establecimientos responde principalmente a dos causas. Por un lado, a la búsqueda de la realización profesional-principal motivación para dedicarse al comercio, seguida de la continuidad del negocio familiar- y, por otro, al deseo de mejorar la conciliación de la vida laboral y la familiar.

Eva Fernández (45 años) es un ejemplo de mujer emprendedora. Hace siete años se vio en la calle tras ser despedida por un ERE (Expendiente de Regulación de Empleo) y comenzó la búsqueda de trabajo. Solo encontró propuestas precarias, por lo que decidió abrir su propio negocio, «El Baúl de la Piquer», una coqueta tienda de ropa vintage, ubicada en el centro.

Comercios que se «feminizan» y negocios asociados al género masculino que ya no entienden de estereotipos ni de sexos, como es el caso del mundo del vino, donde en los últimos años, las mujeres han ido ganando protagonismo tanto como consumidoras como profesionales.

Una posible razón de este cambio de roles tan significativo puede estar en la sensibilidad femenina. La talaverana Ana Morales (44) conoce a la perfección este sector. Lleva casi diez años ligada al mundo del vino; primero trabajando en una bodega y, desde hace tres, al frente de«Enodiffusion», un espacio donde ofrece catas de vinos, con más de 150 referencias de Toledo y del resto de Castilla la Mancha.

Y junto al enoturismo, la hostelería -de tradición masculina- también tiene nombre de mujer. Laura Úbeda (39) gestiona junto con su marido la cadena de pinchos y tapeo Lizarrán, y reconoce que su «mundo» profesional es «muy sacrificado».

La lista de mujeres emprendedoras en Toledo es larga. Hay negocios centenarios, como «Artesanía Herrera» -la tienda de regalos de María del Carmen Herrera (59)- o la droguería «Regino Peláez», que regenta María de los Ángeles Mancebo (56). A pocos metros de estos comercios están «Monadas» y «Maua», una tienda de lencería y una floristería, respectivamente, que este año empezaron a dar sus primeros pasos (la primera por cambio de titular). Gestionadas por Ángela Ramas (32) y María Valero (31), ambas son jóvenes y han decidido embarcarse en una nueva aventura empresarial.

Sus tiendas son dos de las 197 licencias gestionadas en el primer semestre del año por el Ayuntamiento de Toledo. De este número, el 54% han sido para aperturas de nuevos negocios y el 46% restante, de cambio de titular. «La actividad empresarial en 2018 mantiene la pauta del año anterior. La mayor parte de las licencias siguen siendo comerciales y de hostelería, aunque hay un ligero incremento de actividades industriales», explica Teo García, el concejal de Urbanismo.

«Los negocios siguen creciendo en torno a 200 nuevos al año y esto es un síntoma de que la actividad se mueve en Toledo. Esto abunda -explica García- en un perfil de ciudad que se refuerza en servicios. Sigue creciendo el número de afiliaciones a la Seguridad Social (casi un 12% en lo que va de legislatura), aumentan las licencias de cambio de titular y se da un ligero incremento de actividades industriales», indica el edil.

En cuanto a los puntos débiles del comercio en la ciudad, las principales quejas por parte del empresariado se centran en los problemas de aparcamiento, alquileres «abusivos» y un negocio orientado íntegramente al turista. «No nos debemos olvidar de que en el Casco también vive gente que paga sus impuestos, come, duerme, compra y cada vez la oferta de negocios es muy pobre… Tienda que cierra, abren otra nueva de damasquinado. Nos interesa que haya una mayor competencia para que el toledano tenga una mayor oferta», se lamenta Ángela.

Pero, frente a los que consideran que el comercio está demasiado orientado al turismo, para otros esto supone una «oportunidad» de negocio. «Al final esto es una pescadilla que se muerde la cola. Tú tienes que poner lo que se vende y yo vendo a todos los que vienen, ya sean toledanos, turistas, personal de congresos… siempre con el mismo cariño; pero, si los toledanos no vienen a comprar, tendremos que sacar el negocio adelante», argumenta María del Carmen.

La actividad empresarial en 2018 mantiene la pauta de la de 2017. En el primer semestre del año, el Ayuntamiento ha gestionado 197 licenciasLas principales quejas de los comerciantes se centran en un comercio centrado en el turista

En Toledo hay 5.722 sociedades, la mayor parte de ellas (3.130) del sector servicios; 1.872 de comercio, hostelería y transporte; 502 del sector de la construcción y 418, industriales.

Con el fin de potenciar la implantación de nuevos establecimientos comerciales en la ciudad, el Ayuntamiento ha aprobado este año, como novedad, el Plan de Apoyo al Comercio Local. Un ambicioso proyecto que busca mejorar la posición estratégica de las «micros» y «pequeñas» empresas comerciales de la ciudad, promoviendo su modernización, a fin de potenciar la competitividad de los establecimientos ya existentes y colaborando con la apertura de nuevos negocios.

«Distrito Casco 1»

Unas ayudas que, a juicio de una gran parte de las empresarias del Casco, tienen unos requisitos «muy estrictos» a los que solo pueden concurrir «unos pocos». La normativa que regula la prohibición de instalación de elementos publicitarios y expositores en la vía pública, la marcha de vecinos y trabajadores del centro, los turistas exprés, además de la cercanía a grandes superficies comerciales, son algunos de los obstáculos que han llevado a Adriana Nogales (35), empresaria de «Charrua», a poner en marcha la asociación «Distrito Casco 1».

De esta iniciativa forman parte cerca de medio centenar de comerciantes del Casco, curiosamente todas mujeres. Este grupo pretende poner en valor que existen otro tipos de comercios alternativos a los centros comerciales que venden productos de calidad y que solo se pueden encontrar en los comercios de la zona. «Esta asociación surge pensando en el cliente que está cansado de las mismas marcas y que busca productos ‘exclusivos’. Un comercio caracterizado por un trato más personalizado», destaca.

Por el momento han realizado pocas reuniones, aunque continúan trabajando con denuedo. Entre sus propuestas más inmediatas destaca la creación de trípticos para «delimitar la zona comercial», campañas de descuentos y fidelización, desfiles, sacar las tiendas a la calle…. y así hasta un largo etcétera. Queda claro: ellas mueven el comercio.

Fuente: ABC

AGECU - Asociación Española para la Gerencia de Centros Urbanos