El pedido costará 3,99 euros independientemente de su importe o cantidad de unidades

La cadena de supermercados Lidl, que hasta ahora se mantenía al margen del comercio electrónico, estrena hoy en pruebas su tienda online. De momento, solo estará disponible para entregas en Madrid y solo para sus productos de bazar (ropa, pequeños electrodomésticos, herramientas, utensilios de cocina, etc). La idea de la empresa es probar el comercio online con esta reducida experiencia para extenderlo después al resto del territorio español.

En la nueva web, solo se podrán adquirir los productos de su bazar (ropa Esmara o Crivit, menaje de cocina Silvercrest, herramientas Parkside y Florabest, etc), no los productos alimentarios, que implican condiciones de conservación que encarecen mucho los costes. Entra así a competir con otros distribuidores como Carrefour o El Corte Inglés, aunque estos también venden online productos de alimentación, algo a lo que, de momento, Lidl no se anima.

Por el momento, el servicio solo funcionará en Madrid y los pedidos se gestionarán íntegramente desde un almacén especial ubicado en Seseña (Toledo). SEUR es el socio elegido para las entregas. Cuando acaben las pruebas, dice la empresa, se prevé extender la posibilidad de reparto a domicilio a «toda la península», pero la empresa no se pone fechas. España será el quinto país de Europa donde Lidl tendrá bazar online, después de Alemania, Holanda, Bélgica y República Checa.

El quinto grupo distribuidor en España por cuota de mercado se había mantenido hasta ahora al margen del fenómeno del comercio online, con la excepción de la web ultimas-novedades.es, en la que se pueden adquirir los restos de promociones de productos de bazar. A raíz de la apertura de la nueva tienda online, Lidl cerrará esta web la primera semana de septiembre, afirman fuentes de la empresa.

El comercio electrónico supone un gran reto para las cadenas de supermercados y distribuidores de productos de gran consumo: es una tendencia imparable, pero supone un coste logístico muy importante que merma los ya de por sí muy ajustados márgenes de beneficio de esos productos. Muchos aseguran que no es rentable el reparto a domicilio de productos de alimentación, higiene y droguería. No obstante, los grandes grupos están en ello desde hace tiempo. El líder, Mercadona, recientemente puso a prueba su nuevo modelo, con almacenes específicos para ello, en lugar de elaborar los pedidos en las tiendas, y una web más intuitiva y visual.

Fuente: El País