El Consistorio cubrirá el coste del impuesto hasta 15.000 euros al año

El Ayuntamiento cubrirá el coste del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) de los establecimientos dedicados a la cultura mediante subvenciones de hasta 15.000 euros al año. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, anunciará la medida este martes en el debate sobre el estado de la ciudad, según fuentes de la Corporación municipal, que calculan un presupuesto de unos cuatro millones de euros para la iniciativa.

Los arrendatarios también podrán beneficiarse del subsidio. En la práctica se trata de subvenciones para los gastos de explotación de los locales, cuyo importe será equivalente a la cuota del impuesto que le corresponda según su referencia catastral. Las ayudas se suman a la convocatoria para proyectos culturales que lanzó en 2017 y que este año se vuelven a abrir en dos fases, en octubre y noviembre, con 5,5 millones de euros.

En el pleno extraordinario de hoy Carmena también revelará que su Gobierno tiene previsto reservar el 1,5% de cada obra pública, con un presupuesto por encima de cinco millones de euros, para proyectos de arte en el espacio público. Ese porcentaje se detraerá del coste total o bien se añadirá como partida extra.

Moratoria en alquileres

Durante su intervención la alcaldesa abordará los problemas relacionados con la vivienda, a los que también se dedicará buena parte del pleno de mañana. El Ayuntamiento pedirá al Gobierno de Pedro Sánchez una moratoria sobre el incremento del precio del alquiler al renovar los contratos, con independencia de la subida que marca el IPC. También propondrá un acuerdo al Ministerio de Defensa para regenerar la zona de Campamento y constuir 11.150 viviendas. La propuesta prevé que un 60% tenga distinto grado de protección y que 1.100 sean para alquilar.

El Gobierno de Carmena va a anunciar también la creación de un organismo para atajar la desigualdad entre distritos. Vigilará que todas las políticas tengan en cuenta y traten de corregir las diferencias que ya existen entre el norte y el sur de la ciudad.

Fuente: El País