Once escaparates de comercios vitorianos acogieron ayer los shows de prestidigitadores de todo el mundo

Es uno de los clásicos del festival Magialdia y tiene la capacidad de extender la ilusión por toda la ciudad. Un total de once actuaciones eclipsaron las ofertas y los productos de los comerciantes locales con toda clase de trucos e ilusiones en la tarde de este jueves. Por primera vez los corrillos de público sentado alrededor de las cristaleras se extendieron hasta Zabalgana, barrio que recibió la visita de los magos Alexku y Moisés Barberá.

La corta duración de los pases permite crear rutas personalizadas. «Después de ver a Sergi Buka vamos a ver a Mario López, ¿de acuerdo?», planificaban los adultos amantes de la magia. Entre los pequeños la impaciencia era tal que algunos trataron de colarse dentro de la librería Arlekin para descubrir los secretos del mago catalán antes de tiempo. Los más formales se pegaban al escaparate como si se tratase de una pantalla de televisión incluso mientras estaba vacío.

Buka, ilusionista experto en linternas, ofreció un show breve pero intenso. «¿Vosotros sabéis hacer sombras con las manos?», retó al público. Los niños se lucieron con la clásica paloma o un conejito, pero el prestidigitador demostró que la perspectiva y los diez dedos de las manos dan para mucho más. Sin aparente esfuerzo, recreó ciervos, avestruces, indios americanos e incluso parejas de novios enamorados para unos asistentes que se quedaron con ganas de más de este pase de tres minutos.

A menos de 300 metros, la madrileña Amelie demostró que, además de sombras, las manos también permiten crear luz en otra librería. Astrolibros 2 acogió el espectáculo de esta joven que desató la imaginación de los niños con la ayuda de su maleta. Como si de un graffiti luminoso se tratase, invocó pequeñas bolas de luz con las manos para después estamparlas en un pañuelo. Más tarde hizo lo propio con las mariposas que salieron de su libro, e incluso consiguió solidificar una huidiza pompa de jabón.

Mayor oferta

El escaparate de Ana Moraza, en la plaza Lovaina, hizo las veces de escenario para el jienense Mario López en la edición más numerosa de Escaparates con magia. El mago y humorista francés Patrice Curt desarrolló su show en Violeta Marengo, en la plaza de la Provincia, mientras el marroquí Youssef Chouiter se instaló en Tribal Area, en la calle Pintorería.

Fuera del Casco Viejo, la rusa Kristal llamó la atención de quienes se bajaban en la última parada del tranvía a Angulema desde la tienda Arantza Floristas, y el francés Bertox actuó en la peletería Urbieta de la calle San Prudencio. La maga francesa Marine Métral sorprendió en Star Bikes, en Teodoro González de Zárate, pero una de las actuaciones que más aplausos levantó fue la de la artista italiana Mágica Gilly, una de las pocas ilusionistas del mundo con síndrome de down, que deleitó con su talento en la tienda de muebles Andrés Díaz.

Fuente: El Correo