El consumidor español navega por la red más horas de las que duerme. Diez horas pasamos conectados al día, frente a las 7 que invertimos en el descanso nocturno. Para las marcas y empresas este periodo de conexión es un filón: durante el tiempo que pasamos conectados, las publicidades y anuncios para comprar un producto u otro se suceden.

La tentación es casi perpetua aunque la compra online tiene su propia hora punta. Entre las seis de la tarde y las 10 de la noche, durante nuestros tiempos muertos, cuando estamos en el coche o en el metro de casa al trabajo o viceversa. Estos son los tramos calientes, según un estudio realizado por la consultora Nielsen sobre el consumidor digital.

Uno de cada cuatro españoles está en la red entre las seis y las 10 de la noche comprando algo o informándose para hacerlo. Sólo un 16% prefiere hacer sus compras en internet por la mañana.

En lo que respecta a los dispositivos que usamos para comprar, el teléfono móvil es el favorito. Nueve de cada 10 consumidores se conecta a diario a través de su smartphone y un 74% lo hace con el ordenador portátil.

Desde el trabajo

Hay otros momentos clave para las compras online. Los ratos que invertimos en desplazarnos, y que consideramos «tiempos muertos», son idóneos para navegar y hacer esas compras con el móvil que no podemos hacer desplazándonos físicamente.

Tres de cada diez españoles se meten en la red de camino a su lugar de trabajo o al centro de estudios, aprovechando en muchos casos el uso del transporte público.

Otro tramo concurrido en la red es durante la jornada laboral. Casi la mitad de los españoles se conectan a internet en algún momento en el trabajo. Un 46% bucea, al margen de sus obligaciones, a través del ordenador o coge el móvil para asuntos extralaborales.

Es por la tarde cuando, según los expertos, las compras online hacen aparición. Por la mañana buceamos. Por la tarde es cuando ejecutamos. Las tiendas virtuales se llenan a medida que pasan las horas. Entre las tres y las seis de la tarde, un 19,4% usa Internet como canal de compra. Entre las seis y las diez el porcentaje aumenta hasta el 25,8%.

Según Maira Barcellos, responsable de medición online de Nielsen, no entender la vida digital del consumidor «es no entender su vida. Son muchos euros que se pierden y el riesgo es incremental a medida que aumentan los dispositivos y los canales. De ahí la importancia de esta fotografía del consumidor digital, de saber cómo, cuándo, dónde y para qué se conecta», señala.

Fuente: El Mundo