Se lanzarán 250.000 bonos para fomentar las ventas tras las rebajas de invierno

El bono de descuento en los comercios que sacó el año pasado el Gobierno vasco en Navidades se retrasará a finales de febrero o marzo, para incentivar las compras en un periodo más difícil para los comercios, ha anunciado el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Alfredo Retortillo.

En una entrevista con EFE, el consejero admite que el comercio se enfrenta a una situación «muy complicada» y el Gobierno vasco va a intentar ayudarle en breve con una campaña de promoción del comercio local, y dentro de unos meses con el bono.

La decisión de retrasarlo se ha tomado porque el año pasado la campaña de Navidad fue buena, y como en enero y parte de febrero sigue funcionando la costumbre de las rebajas, han decidido «esperar hacia finales de febrero o marzo, que es cuando se produce una caída del consumo. La idea es usar el bono en el periodo en el que caen las ventas».

La nueva campaña tendrá cifras similares al año pasado, 250.000 bonos que suponen dos millones y medio de aportación del Gobierno vasco -10 euros «gratis» para el consumidor por cada bono-, que generaron 7,5 millones en compras.

Estas campañas buscan apoyar a un comercio minorista que se enfrenta a una situación «complicada», aunque, ha matizado el consejero, «una asociación de comerciantes de Bilbao me ha comentado que el verano ha sido bueno gracias a los turistas, que han comprado en un mes antes aciago como era agosto».

El consejero cree que hay que actuar por tres vías: el apoyo de las instituciones, la concienciación del consumidor y el propio comerciante.

Hay más campos para actuar, pero «tenemos un problema, es que nos supera la regulación», como en el caso del comercio electrónico.

«A mí no me parece mal el comercio electrónico, porque lo pide el consumidor, pero no tiene las mismas condiciones fiscales ni laborales, hace «dumping», pero sobre eso tiene que actuar la Unión Europea», ha explicado Retortillo.

Otra petición de los comercios es una política ordenada de rebajas y horarios, tras la liberalización de Rajoy; ahora, aprovechando el cambio político en Madrid, el consejero ha pedido al Ministerio que reconsidere esta cuestión, para evitar que haya «ofertas todo el año, porque los pequeños no tienen el mismo margen para estar todo el rato de rebajas».

Además de campañas de promoción o el bono-comercio, el Gobierno vasco acaba de crear con 50 comercios vascos «DendaGo!», una plataforma web de venta «online» para el pequeño comercio.

Retortillo también ha apelado a los consumidores: «tenemos que darnos cuenta de que el comercio crea comunidad, es la sangre de una ciudad. A ver si al final privatizamos tanto la vida a golpe de click que solo nos quede el golpe de click. Comprar en el comercio local es por nuestro propio interés«.

Otra parte de la tarea le corresponde al propio comercio: en Euskadi hay mucho comercio -la media europea es de ocho comercios por mil habitantes, la de España, 9,5, la de Euskadi, doce-, y además son muy pequeñas empresas.

«Este modelo tan pequeño no se cambia fácilmente, porque no hay continuidad de padres a hijos. Sin recambio generacional muchos se resisten al cambio ¿qué voy a hacer si estoy esperando a que me jubile?, se preguntan».

Para el consejero, los comercios tienen que tomar conciencia de que hay que adaptarse al entorno digital, porque «no estar en lo digital significa no estar en la competición, si tu producto no está para comparar no estás. Ahora bien, una mercería no puede poner una página para competir con Amazon, es imposible, no tiene medios».

«No hablo solo de crear una página web, sino, por ejemplo, tener una lista de distribución vía «whatsapp», apostar por la relación con el cliente; la tienda física de proximidad no se va a acabar, pero el formato clásico de un mostrador en el que despacho, ya no. Ahora hay librerías que sirven un vino, tienes que ofertar otras cosas, mantener la vinculación con el cliente, que es lo que no te da el click. La gente todavía cuando va comprar va a pasarlo bien, ir de tiendas es algo más que comprar, y esa idea es la que hay que mantener», ha concluido.

Fuente: El Mundo