La capital destaca por los múltiples ejes comerciales y la liberalización de los horarios, según el primer informe Hot Retail Cities

¿Puede Madrid ser más apetecible para las firmas de la moda minorista que Milán? Según el informe del sector Hot Retail Cities, elaborado en colaboración con el IE Business School y presentado este jueves, la capital es una de las mejores posicionadas a nivel mundial. En el ranking de las ciudades con mayor atracción para las marcas del retail, Madrid se encuentra por encima de urbes como Milán, Florencia, Moscú o Buenos Aires. Y esto se debe a un cruce de factores, entre los cuales destacan la existencia de múltiples ejes comerciales y la mayor oferta inmobiliaria.

La existencia de varios ejes comerciales (desde la Gran Vía, a Sol, Fuencarral, Serrano y Velázquez) cobra mucha importancia. «Es una de los puntos fuertes de Madrid», han coincidido tanto Ignacio Sierra, de Tendam, y promotor con Modaes del estudio, como Eduardo Ruiz, del IE Busines School. La liberalización de los horarios representa otra «notable ventaja» para compaginar la venta online con la de las tiendas.

Amplia oferta inmobiliaria

La amplia oferta inmobiliaria de Madrid facilita, asimismo, la llegada de nuevas marcas. Y la ingente dimensión demográfica (más de cinco millones de habitantes incluyendo el entorno de la capital) permite que se la vea como un objetivo comercial. «Madrid es una de las ciudades más ricas y dinámicas del sur de Europa con una gran actividad terciaria y un polo de grandes empresas que la empujan a ser siempre referencia para las grandes marcas del retail», reza el estudio.

Esta lectura choca, no obstante, con las dificultades que está encontrando Uniqlo para desembarcar en Madrid. El gigante japonés que quiere desafiar a Zara de momento solo ha abierto tiendas en Barcelona. Y en Madrid sigue sin lograr un espacio adecuado a su proyecto. Los analistas, no obstante, recuerdan que esta firma está trabajando para crear su primera flagship, su tienda-bandera, en la capital y que esto solo representa solo una parte de la estrategia comercial de una marca del sector.

Milán, la gran capital de la moda italiana, padece como Barcelona los vaivenes de la política. Y sufre por un modelo que concentra el grueso de la moda en el corazón más céntrico de la ciudad. Una zona reducida y con precios muy elevados. «Milán obtiene notas altas en aspectos como la conexión wifi o la edificación inteligente, pero suspende en aspectos como el transporte público, la digitalización de la administración o el planeamiento urbanístico», añade el estudio.

Por su parte, Moscú, que ha sabido atraer a muchas multinacionales, ha frenado su crecimiento tras la puesta en marcha de las sanciones por la anexión de Crimea. Y París, sorprendentemente se posiciona solo en la posición 19 del ranking, detrás de ciudades emergentes como Dublín, considerado como futuro polo del retail por la vitalidad de la economía de su país y la innovación de la ciudad. Nueva York, Los Ángeles y Singapur lideran este ranking, aunque las previsiones hablan de un próximo crecimiento de ciudades asiáticas y de Latinoamérica.

Fuente: El País