Warby Parker o Hawkers para comprar gafas, Colvin para elegir ramos de flores, Mr. Wonderful para regalar de manera original, Pompeii o M. Gemi para conseguir zapatos, Tediber para comprar un colchón increíble o Wetaca para pedir comida preparada y saludable.

 

Se habla de modelos de negocio Direct to Consumer, de Marcas Nativas Digitales, de Digitally Native Vertical Brand o de Comercio Virtual; son muchos los nombres que se usan para describir esta generación de empresas emergentes que emprenden con éxito en diversos sectores del mercado tradicional. Es muy probable que estemos frente a una verdadera tendencia.

Estas marcas nativas digitales (DNVB, por sus siglas en inglés) aparecen en un contexto que, tanto en Estados Unidos como en España y en el resto de Europa, se distingue por un doble fenómeno. Por un lado, el comercio electrónico mundial continúa su increíble crecimiento (más de un 20% anual desde el 2015); y, a la vez, Amazon crece más rápido que el mercado (casi un 23% en el 2016 y más del 69% en el 2017), lo que lo convierte en un competidor temible para los actores históricos del comercio electrónico tanto a nivel de servicio como de marketing.

De esta manera, mientras Amazon amplía la brecha con los principales actores del comercio electrónico, presenciamos un incremento en la cantidad de DNVB. Solo en los Estados Unidos, son incontables las marcas que superan los 100 millones de dólares en ventas anuales.

Lo que diferencia a estas DNVB de las empresas de comercio electrónico tradicionales es un modelo totalmente integrado, desde la fabricación del producto hasta su distribución, junto con la creación de una fuerte identidad de marca. Lo que las caracteriza es la eliminación de los intermediarios de distribución, la reducción de costes, el logro de mayor transparencia en las comunicaciones con los clientes y en los procesos de fabricación y calidad de las materias primas y la atención a la calidad (suelen primarla por encima de la cantidad).

Así, las compañías de distribución multi-marca compiten directamente con Amazon y otros gigantes de la industria, tanto en términos de precios como de servicios. Al administrar los procesos de distribución en su totalidad, las DNVB se encuentran en perfectas condiciones para poder inventar sus propias reglas y diferenciarse con enfoques únicos, tanto en términos de servicios como a nivel de distribución.

Por ejemplo, Tediber, una empresa francesa que llegó a España en 2017 y que ha revolucionado el tradicional y complejo mercado de los colchones al proponer un modelo único, de muy alta calidad y a solo un clic de distancia. El colchón Tediber se entrega enrollado en una caja, por mensajería o en bicicleta, de manera gratuita y en las 48 horas siguientes a la realización del pedido.

Las DVNB son, al final, marcas que han desarrollado todas las herramientas a su disposición: el producto, el canal de distribución, el servicio al cliente, el embalaje y la experiencia de entrega. El resultado es una mezcla de autenticidad, proximidad y credibilidad que le da a la marca una dimensión única, capaz de responder verdaderamente a las necesidades y expectativas del cliente.

Además, teniendo un completo dominio de las redes sociales, estas marcas desarrollan una comunicación original y crean vínculos con sus clientes, ya que resaltan la importancia de cada uno de ellos creando una verdadera comunidad y haciendo así, que se conviertan en los mejores embajadores de la marca.

Eso sí, estos nuevos actores no olvidan que el comercio electrónico representa menos del 10% del comercio minorista mundial. La combinación de la experiencia del comercio electrónico con la presencia de tiendas físicas o colaboraciones estratégicas permite, de hecho, que las marcas nativas digitales aumenten su impacto y logren resultados aún más amplios.

Al colocar al cliente en el centro del modelo, y gracias a la calidad de los productos, la experiencia que se ofrece, la importancia que dan a la transparencia, los precios justos y las marcas sólidas, las DNVB cuentan con las herramientas necesarias para convertirse en los factores de crecimiento clave del comercio electrónico en los próximos años.

Juan Pablo Naranjo es Cofundador y Director Creativo de Tediber.

Fuente: El Mundo