Cada vez son más las ofertas de turismo que usan las compras como reclamo. DEIA se ‘empotra’ en uno de esos paquetes turísticos en el Casco Viejo

VICTORIA Hernández lo tiene claro. Este circuito le encanta. Por eso es repetidora y ha hecho ya dos en verano. “Combina comercio y turismo y me parece muy interesante. Conoces muchos sitios por dónde has pasado mil veces y no has reparado en ellos”. Victoria participó el jueves por la tarde en el ciclo de rutas Hemengo Shopping, una iniciativa de bilbaoDendak que permite mostrar al público los secretos de algunos de los comercios más representativos de la capital vizcaina. Unos itinerarios estrenados en julio que se han reeditado en Navidad. Al igual que ella, dos amigas Susana Velasco e Itziar Fernández, se muestran encantadas. En una tarde en la que no paran de alucinar, se sorprenden con la primera parada en Ciclos La Ferro, en Marzana, que bajo la batuta de Juan Luis Primo se erige como un comercio muy singular, con máquinas en desuso y con un taller de reparación y fabricación de bicis a medida. Juan Luis, el anfitrión, explica, casi entre piezas de colección, las dificultades de mantener un negocio físico en el proceloso mundo de la venta on line.

Izaskun Gisasola lleva la voz cantante de este proyecto que promociona el comercio local. Ella hace de cicerone y qué mejor lugar para iniciarse que el mercado de La Ribera, factótum comercial. María Eugenia Fernández destaca que “son rutas muy interesantes y realizadas con cariño”. Disfruta especialmente en Mongolia, donde les espera una entusiasta Nerea para destacar la importancia que da al tacto de la ropa un establecimiento que se nutre principalmente de marcas nórdicas y alberga exposiciones temporales. Pero aunque sea una tarde de compras y turismo no es una ruta unisex como evidencian José Antonio del Caz y José Luis Fernández, casi más entusiastas que las chicas. “Es una ruta muy especial y además hoy nos ha tocado un tiempo extraordinario”, resaltan.

La ruta alcanza su clímax en la tienda HD Hombre de ropa interior masculina. Un establecimiento provocador con petos, arneses, suspensorios y calzoncillos con relleno ubicado, como no podía ser de otra manera, en la calle Pelota. En la tienda de comestibles americanos, Tunkis, se encuentran las salsas más picantes del mundo, los bollitos que salen en las series yankis y ediciones limitadas de un montón de marcas famosas. Productos de importación, con los que su dueña, Janire, ha hecho todo un máster de comercio internacional.

Gisasola se hace eco del éxito de estos recorridos guiados (gratuitos) y asegura que “además de conocer la trayectoria peculiar de los comercios seleccionados, es una ocasión ideal para conocer sus respectivas y originales ofertas en una época propicia para los regalos o para los detalles de Navidad”. Por algo el mercado navideño del muelle de El Arenal pone punto final a la ruta.
Fuente: Deia