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La previsión de bajas temperaturas da una oportunidad a las rebajas de invierno

Los grandes distribuidores esperan que la afluencia de consumidores crezca un 5% respecto a 2017

Las rebajas, oficialmente diluidas tras la liberalización comercial de 2012, han arrancado este lunes oficiosamente en toda España. Aunque en algunas cadenas comenzaron hace una semana, un año más ha sido el día siguiente de Reyes cuando se han generalizado y, sobre todo, cuando se han sumado los gigantes Inditex (Zara, Massimo Dutti, Pull&Bear…) y El Corte Inglés. Mientras los pequeños comerciantes siguen cuestionando el actual modelo de promociones continuas, los grandes distribuidores se han mostrado optimistas. La previsión de frío que coincide con este arranque de campaña, creen, apuntalará un aumento de compradores de en torno al 5%.

De cumplirse su previsión, podrían recuperarse márgenes perdidos anteriormente. Cuando presentó sus resultados del tercer trimestre de 2018, a mediados del pasado diciembre, Inditex destacó que las altas temperaturas de septiembre habían ralentizado el arranque de la temporada otoño-invierno. Las bajas temperaturas podrían ahora favorecer el final de la campaña. “Haga frío o calor, la gente sigue pensando que es momento de comprar ropa de inverno”, señala al teléfono Pedro Rey, profesor de Economía del Comportamiento en ESADE. En ese sentido, Rey asegura que si la climatología acompaña a la idea que el consumidor tiene de estas rebajas, puede influir sobre las ventas, aunque puntualiza que es difícil medir algo así en datos. En cualquier caso, el experto indica que los “picos de consumo” que provocan las promociones son “cada vez menores”.

Los motivos para que eso suceda han sido denunciados, entre otros, por los pequeños comerciantes, quienes mantienen una campaña para volver al modelo de rebajas “de siempre”. “En el plano teórico, cuando todos los días son rebajas, al final el consumidor se da cuenta y ninguno lo es”, indica Rey. Entre las nuevas estrategias promocionales, señala que “han entrado con fuerza” las conocidas como flash sales. “Son rebajas muy fuerte durante un corto periodo de tiempo que crean la sensación de que es ahora o nunca. Aprovechan una cosa que en economía del comportamiento se conoce como aversión a la pérdida”, indica el profesor, quien precisa que esas promociones se realizan sobre «productos gancho» porque logran que el consumidor adquiera de paso otros.

Pero Rey no duda de que si las rebajas tradicionales siguen haciéndose “es porque los comerciantes creen que tienen efecto, aunque ese efecto sea cada vez menor por el empuje del comercio online”. El Corte Inglés es una excepción entre la resistencia de las grandes cadenas a avanzar previsiones. Este lunes ha estimado que tres millones de personas pasarán por sus tiendas solo en su primera jornada de rebajas.

Fuente: El País

AGECU