Los robots también se cuelan en los puntos de venta para ejecutar labores como cobrar, abrir y cerrar la puerta, doblar ropa, actuar de agente de seguridad o responder preguntas habituales, entre otras.

 

La tienda del futuro toma forma. Ya existen herramientas tecnológicas que empiezan a ser habituales en los puntos de venta y todo indica que irán expandiéndose por todo el ámbito del retail en los próximos años. Estas se centran en tres desarrollos clave: la tecnología biométrica, la inteligencia artificial, la visión computerizada y el Internet de las Cosas, según el estudio Retail 360 Connected stores, de la consultora Deloitte.

En China, Alibaba ha popularizado la máxima de pagar con un selfieEmpieza a introducirse en los establecimientos la posibilidad de poder abonar las compras mostrando el rostro y, en el caso de permitir también el pago con el móvil, haciéndolo incluso con una fotografía. La tecnología biométrica también permite realizar operaciones con la huella dactilar, por ejemplo.

En el ámbito de la inteligencia artificial y el machine learning, hasta ahora se ha aplicado sobre todo en el ámbito de las operaciones, pero ya hay operadores minoristas que han empezado a aplicarlo en la experiencia del consumidor. Macy’s, por ejemplo, la ha aplicado en una app que permite navegar por sus tiendas, mientras que The North Face la ha introducido en su ecommerce para asistir a los compradores digitales.

 

No obstante, según Deloitte, la inteligencia artificial derivará hacia dar soporte al personal en las tiendas para asesorar en tiempo real sobre los artículos. Otra herramienta que gana protagonismo es la visión computerizada de lo que ocurre en tienda. Es decir, tener un feedback en tiempo real de lo que pasa en el punto de venta a través de imágenes y vídeos.

De esta manera se puede automatizar labores que el personal en tienda realiza de manera habitual, como comprobar el inventario, observar las preferencias de los clientes, sus perfiles o cómo se mueven por la tienda. Con esta información se puede entender el comportamiento de los consumidores en tienda y reaccionar ante ello para impulsar las ventas.

En este sentido, el informe recomienda además sumar esta tecnología a otras herramientas como la identificación por radiofrecuencia (Rfid) para analizar la interacción de los consumidores con los artículos y añadir al análisis más datos. El Internet de las Cosas, por ejemplo, tiene que ver también con la suma de datos procedentes de diferentes fuentes para ayudar al personal de tienda.

 

La robótica también se cuela en el punto de venta para realizar tareas como el cobro a clientes, abrir y cerrar la puerta, actuar como un agente de seguridad o responder a preguntas frecuentes. Se trata de labores que han permanecido intactas durante siglos y que ahora, por primera vez, se automatizarán.

La entrada de robots en los establecimientos no implica que deje de haber presencia humana en ellos, pero sí que se de más tiempo al personal de tienda a atender a los consumidores. Según el estudio, sea cual sea el tipo de tienda, las personas siempre van a querer interactuar con personas.

El futuro pasa así por empoderar a los trabajadores y elevar su posición dentro de la tienda para transmitir los valores de la marca y su historia y, para ello, será necesario automatizar todos los procesos de menor valor.

Fuente: Modaes.es