El servicio, que contará con ocho vigilantes y 12 administrativos, excluirá, durante la primera fase, al barrio de Ciudad Naranco

Serán veinte trabajadores: ocho de ellos recorrerán cada noche, desde las once hasta las siete de la mañana, las calles de cuatro zonas de la ciudad, mientras que el resto hará labores administrativas. El Ayuntamiento arrancará este año el servicio de cuidadores de barrio, más conocidos como serenos, en La Argañosa, el centro (aunque no estarán en la plaza de la Catedral y la Corrada del Obispo), Pumarín y La Corredoria. El barrio de Ciudad Naranco queda excluido por el momento, aunque ayer Miguel González, de Asata, entidad que se está encargando de su puesta en marcha, apuntó que «seguramente» será la siguiente área donde se instaure. «Buscamos que las zonas estén pegadas y esta se encuentra muy desconectada del resto», abundó durante la rueda de prensa en la que se presentó el proyecto.

El plazo para optar a uno de los veinte puestos de trabajo arrancará hoy. La Concejalía de Economía, liderada por Rubén Rosón, ha abierto un periodo de diez días naturales para que los interesados presenten toda la documentación requerida. Tendrán prioridad los «desempleados de larga duración» y «mayores de 45 años». Los candidatos pasarán varias entrevistas y pruebas y a finales de abril comenzarán una formación de 105 horas en las que se les enseñará las labores que realizarán a pie de calle y otras «píldoras formativas».

El día exacto en el que saldrán a la calle es aún una incógnita. Rosón solo dijo que será «semanas después» de concluir las clases cuando comiencen las labores de acompañamiento, aunque también depende de la aprobación del presupuesto. El equipo de gobierno ha reservado para este año una partida de 250.000 euros. La intención es que las arcas municipales sufraguen todos los gastos. A partir de 2020 se pretende que tanto las comunidades de vecinos como el pequeño comercio aporte su granito de arena.

La cantidad aún no está fijada, pero ayer González afirmó que será similar a la de Gijón donde los usuarios pagan quince euros, IVA incluido, al mes. Los ovetenses, no obstante, apuntaron durante una encuesta que realizó Asata hace unos semanas que están dispuestos a abonar un máximo de diez euros.

Las labores

Los cuidadores de barrio harán labores de acompañamiento, comprarán por encargo medicamentos en las farmacias de guardia, revisarán el cierre de las puertas de los comercios, alertarán de los robos y ayudarán a las personas con discapacidad a salvar las barreras arquitectónicas. También estarán pendientes de los ‘sin techo’ y realizarán labores de retención de sospechosos de maltrato. Este servicio no será de seguridad, ya que estas tareas las seguirá asumiendo la Policía Local junto al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El horario será, en principio, desde las 23 hasta las 7 de la mañana. No obstante, González apuntó ayer que puede cambiar de inicio según las diferentes estaciones del año.

La otra parte de la plantilla se encargará labores de administración durante el día. Habrá un coordinador, que organizará los cuadrantes mensuales de trabajo y las eventualidades que surjan en el servicio; un administrativo que actuará durante el día para atender al público, y un comercial, que se encargará de captar asociados. Otras dos personas harán de retén. Los sueldos oscilarán entre los 1.445 y los 2.403 euros mensuales, tal y como se cuantifica en el estudio de viabilidad.

La vicealcaldesa, Ana Taboada, afirmó ayer que Oviedo es una «ciudad segura» y con este servicios se pone en el centro de las políticas a las «personas».

Fuente: El Comercio