Públicos, de uso libre y gratuitos, los datos abiertos son una oportunidad para la Pyme

 

Quien tiene datos tiene un tesoro. Big Data aquí, Big Data allí… es la nueva fiebre del oro. Las grandes empresas hace tiempo que le sacan partido. Pero… ¿qué pasa con las pymes y los autónomos? Mientras una cadena de franquicias cuenta con una ingente cantidad de datos propios con los que trabajar para dar con la fórmula de su tienda de éxito, un pequeño comercio familiar tradicional apenas dispondrá de las bases de datos de sus ventas y, quizás, de algunos datos de comercio electrónico y redes sociales. ¿Cómo competir? El Open Data es la oportunidad.

Es decir, datos abiertos. A menudo, frente al Big Data se ha contrapuesto el My Data. Quizás ese comercio tradicional no tenga terabites de datos con los que trabajar, pero tendrá sus datos. Que, aunque sea a pequeña escala, bien analizados pueden llegar a ser muy valiosos. Es el poder del Small Data. Pero todo tiene un límite, y la limitación la da ese tamaño.  El Open Data es la oportunidad para seguir compitiendo.

Lo ejemplifica Enrique Rodríguez, investigador del e-Health Center de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). «Pongamos que tú tienes tres o cuatro panaderías en Tarragona y que quieres abrir otra más», arranca Rodríguez. «Por las características de tu negocio -prosigue-, quieres determinar dónde viven más niños, o quizás dónde hay más escuelas. Con los datos abiertos puedes determinar dónde están esas escuelas y los flujos de población, saber cuándo esos niños acuden al polideportivo a realizar actividades extraescolares…

Y, en el proceso de abrir ese nuevo establecimiento, puedes cruzar el precio del alquiler de los locales comerciales en relación a cuánta gente pasa por esa calle».

«Con el catastro -añade- puedes tener un registro con todos los establecimientos y locales de la ciudad. Todo esto sería para mí el Small Data».

Más allá del My Data, «son datos que están ahí -prosigue-, que nunca serán superbuenos, que son los que son… pero yo me los descargo. Me descargo las panaderías que hay en la ciudad, las escuelas… me voy haciendo un ecosistema de andar por casa. Porque lo importante no es qué superdatos tengo, sino cómo los relaciono entre ellos».

Del dato al conocimiento

Algo que Lourdes Muñoz, presidenta de la Iniciativa Barcelona Open Data -uno de los 29 nodos que tiene el Open Data Institute, con sede en Londres-, que recientemente abrió en Tarragona el Tarragona Open Data Lab en colaboración con el ayuntamiento de Tarragona y Tarragona Smart Mediterranean Region, califica como «conocimiento».

Es precisamente transformar esos datos en bruto en información y, más tarde, relacionar esa información hasta obtener conocimiento, lo que nos permitirá la toma de decisiones informadas. En el ejemplo que proponía Enrique Rodríguez, de la UOC, la mejor ubicación para abrir una panadería en Tarragona.

Todo, desde una situación de partida modesta, utilizando Open Data. ¿De qué hablamos cuando hablamos de Open Data? Lo explica Lourdes Muñoz: «Los datos abiertos son datos públicos, reutilizables por parte de cualquier persona o empresa sin necesidad de identificarse, que cuentan con permiso para ser reutilizados de cualquier forma y que se pueden procesar automáticamente con una API».

La mayoría de esos datos abiertos «suelen ser información del sector público, mediante Data Sets (ver definiciones anexas), pero también datos abiertos procedentes de redes sociales, con los cuales estudiar comportamientos mediante hashtags de un día».

«Además -añade Lourdes Muñoz-, no tienen problema de privacidad porque previamente ya se han limpiado». Ocasionalmente, hay empresas que liberan paquetes de datos para su uso libre, obteniendo retorno de las aplicaciones que terceros realizan con ellos. «Lo primero es que las pymes utilicen su Small Data propio -aconseja Muñoz-, y luego enterarse de que hay muchos programas de Small Data para bajarte datos abiertos».

«No sé si todas las pymes tienen a su alcance hacerlo -concluye-, pero desde luego van a tener que tratar y cruzar datos, o no tendrán manera de competir. Tener tus datos ordenaditos e irlos leyendo es una necesidad de supervivencia. Los datos son la nueva materia prima y, dentro de este mundo, los datos abiertos son una materia prima gratuita. Las pymes han de aprovechar esta oportunidad porque, o compiten con datos, o no van a poder seguir haciéndolo».

¿Dónde están los datos?

Open Data Libre acceso y compartición
Los datos abiertos (Open Data) son aquellos que están accesibles para cualquiera, para su uso y compartición, sea cual sea la actividad que se quiera llevar a cabo con ellos. Datos públicos, detallados, actualizados, accesibles, automatizados, sin necesidad de registrarse previamente, en formato abierto y libres de derechos o patentes son las características que los distinguen de otro tipo de datos privados o de uso restringido.

Data Set Colección de datos estructurados
Un conjunto de datos (Data Set) es una colección de datos estructurados o tabulados para facilitar su consulta. Lo mínimo es publicar esos datos en la Web, en el formato que sea, mediante una licencia abierta. Sería el caso de un documento PDF. Pero para que podamos trabajar mejor con ellos, deberían estar estructurados (un Excel), a ser posible en formatos no propietarios (por ejemplo, CSV).

Conocimiento Datos usables
Los datos son la materia prima a partir de la cual se deriva la información y el conocimiento.. Sólo cuando se presentan en un contexto, agrupados, se convierten en un producto elaborado, es decir información. Llegados a esta fase, personalizar esa información en función de los requerimientos y las necesidades personales es lo que nos ofrece conocimiento. Eso es lo que nos permitirá, finalmente, la toma de decisiones informadas.

Fuente: diaridetarragona.com